¿Te has parado a pensarlo?

Escrito por Marié

13 de septiembre de 2021

Querida embarcación que surca el universo

 

Buenos y mas frescos días. ¿Te has parado a pensarlo?

Vamos camino de una época de cambios, el verano va dejando, paso a paso, su lugar a noches más frescas y a sentimientos más nostálgicos

Os saludo como viajeros eternos en un espacio inmenso, dentro de un universo infinito, y usando como nave espacial, una esfera que llamamos Tierra.

Nuestra nave Tierra se mueve por el espacio a 2 millones de km/ h.

Surca este espacio infinito describiendo una órbita elíptica de 930 millones de km, a una velocidad media de 107.280 km/h. Esta velocidad tiene variaciones dependiendo de la distancia a nuestro astro padre, aumentando hasta los 110.700 km/h, y reduciéndose hasta ser mínima con 103.536 km/h, más de 7.000 km/h de diferencia.

Nuestro vehículo espacial puede tener una distancia media aproximada de nuestro Sol de 150 millones de km. Pudiendo tener variaciones entre los 152,09 millones de km en el perihelio, (punto de la órbita de un planeta más cercano al Sol), y bajar hasta los 147,10 millones de km de distancia en el afelio, (punto más alejado del Sol en la órbita de un planeta del sistema solar.)

Todos estos números y direcciones nos crean confusión incluso vértigo a algunas personas. Pero sabiendo los datos podemos poner todo en contexto, para intentar entender la inmensa velocidad en la que estamos inmersos, en intentar entender hacia dónde nos dirigimos.

En alguna ocasión todos hemos hablado de cómo vivimos sobre la superficie de una bola que gira orbitando a otra bola mayor y las dos orbitan a una galaxia.

En resumen: a medida que la Tierra gira sobre su eje, orbita alrededor del Sol, que orbita el centro de la Vía Láctea, que a su vez se precipita sobre el espacio…

Y ni lo percibimos conscientemente.

¡Ufff, que montaña rusa! Ten cuidado no te marees.

Velocidad constante

¿Simplemente no lo sentimos porque nuestra velocidad es constante?

¡Voy a ser un poco puñetera!. Seguro que has leído la pregunta y has pensado que así es, porque la velocidad es constante.

La respuesta es infalible… Si te sientas en un sillón giratorio y das vueltas sobre ti mismo, sientes el giro. Sentimos los cambios producidos por la aceleración o deceleración, por ejemplo: si te encuentras viajando en un tren de alta velocidad te sientes igual que cuando está parado, mientras que en un avión que está acelerando para despegar sientes que tu espalda está pegada al asiento y notas como te está arrastrando con él.

Así que, es cierto, no sentimos la velocidad porque es constante.

Todo cuerpo persevera en su estado de reposo o movimiento uniforme y rectilíneo a no ser que sea obligado a cambiar su estado por fuerzas impresas sobre él. – Newton.

¿Magia, hechizos?

Pero, ¿nos estamos perdiendo algún tipo de magia por la que no notamos que la Tierra gira sobre sí misma?

Todos conocemos la sensación de estar parados sobre la superficie terrestre, de percibirnos a nosotros mismos en estado invariable. Basta que dejemos de caminar. Pero la teoría de la relatividad nos enseñó una cosa muy importante, todo es relativo al marco de referencia con el que se compare. Y resulta que no hay una referencia universal, ni siquiera para determinar nuestra posición o medir nuestra velocidad de desplazamiento.

La sensación injustificada de estar parados toma como referencia la superficie terrestre y los objetos que nos rodean.

Seguramente ya se te haya ocurrido. Al rotar junto con la tierra, hay una fuerza que quiere lanzarnos al espacio, pero es tan solo un 0,3% de la fuerza de la gravedad, que es la que nos mantiene pegados a ella.
Se podría decir que si la Tierra no rotase, pesaríamos un 0,3% más, ¡Gracias Tierra!

¿Queda claro porque no salimos disparados al espacio?

¿Pero por qué no notamos en la rotación de nuestra nave lo mismo que en un sillón o en un tren?

He aquí la respuesta: la velocidad es alta, pero la Tierra gira 15 grados cada hora, o 0’004 grados por segundo, esto, nuestro oído interno no lo puede percibir. Es por esto por lo que, aunque no lo notemos, la Tierra sigue rotando.

– Fuentes: Astrovitacora, ondasyparticulas, NASA, tesorodelajuventud…

Foto de la entrada GETTY

¿Por que?

Recientemente se ha descubierto una manera de demostrar el movimiento de la tierra, que consiste en observar algún objeto que gire, algo parecido a un trompo.

 

Es fácil descubrir que parece variar su dirección en una forma que solo puede explicarse satisfactoriamente, admitiendo que la tierra sobre la cual gira, está girando a su vez.

 

Pero todo el mundo sabía que la tierra giraba antes de descubrirse este método de demostración. En realidad nos damos cuenta de que se mueve igual que cuando vamos en algún vehículo, porque se mueven los objetos que están a nuestro alrededor, postes, campos, casas… la tierra, el sol, la luna, las estrellas… y los cometas visibles.

 

Todos los astros sin excepción parece que aparecen por oriente, recorren la bóveda celeste y desaparecen por occidente.

 

Este fenómeno es imposible de explicar si no se reconoce que la tierra gira hacia el sol, la luna y las estrellas, cuando estos salen y se aleja cuando se ponen.

 

– Adaptación del libro de los porque

 

La rotación de la Tierra esta fundamentalmente basada en su propio origen y ha determinado todos los procesos geológicos, climáticos y biológicos de nuestro planeta. ¿Seguirá girando sin parar como hasta la actualidad o habrá alguna fuerza que lo detenga? En cualquier caso, ese momento, como la muerte del Sol u otro evento astronómico de tal magnitud, serían parte de un futuro muy remoto, en el cual probablemente la humanidad habría desaparecido o emigrado.

Por ahora nuestra bola magica danza sobre sí misma y sus efectos nos permiten habitarla. Observado desde este punto de vista la rotación terrestre es una buena aliada, ¿no creéis?

Vivimos en una inmensidad tan desconocida, con unas condiciones tan increíbles y ni siquiera nos detenemos a agradecer poder participar de su magia.

 

¡Gracias por vivir esta experiencia!

 

¡Namasté!

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