Si me observas como bruja será porque lo soy

Escrito por Marié

9 de abril de 2021

Lo que ves es lo que soy

 

Si lo que ves cuando me observas es una bruja, será porque lo soy.

Lo soy porque me enseñaron, mientras aprendí a caminar, a respetar y amar la naturaleza, me enseñaron a respetarme a mi misma y a mi cuerpo.

Mis guías me enseñaron, mientras aprendí a caminar, a no aceptar la complacencia del status social.

Ellos me enseñaron, mientras aprendí a caminar, a resistir cualquier acto de guerra contra otro ser humano, de forma individual o colectiva. Me mostraron que debía cuestionar las respuestas rápidas, simples y poco inteligentes. Y quedarme siempre con las respuestas sabias y profundas.

Mis acompañantes me enseñaron, mientras aprendí a caminar, que debo vivir con el objetivo de crear a mi alrededor experiencias gobernadas por la libertad y el propósito.

Con su ejemplo me enseñaron, mientras aprendí a caminar, que siempre podré encontrar un fósforo en la oscuridad cuando el manto de la noche cubra mi existencia.

Aprendí de ellos, mientras comenzaba a caminar, a soñar, a ser rebelde, a comprender que mi existencia es puramente natural.

Comprobé con ellos, mientras aprendí a caminar, que la madre tierra y yo no estamos separadas, que no soy un engranaje, sino todo un conjunto.

Los ancestros

Las abuelas me enseñaron, mientras aprendí a caminar, que salvaguardando mi precioso jardín, y manteniendo mi parcela, llena de amor, en la que a lo largo del tiempo, seres han entrado y salido, ido y venido; mantendré por siempre encendida la magia.

Los abuelos me recordaron, mientras aprendí a caminar, que de la magia nace la nostalgia, la observación, el aprendizaje, la luz, y que todo ello está integrado en mí.

Mis creadores me enseñaron, mientras aprendí a caminar, que como bruja, tengo mis fuegos encendidos, y con ellos puedo extraer de las personas que llegan a mí, todo el potencial impreso en sus almas.

Me enseñaron que soy maestra del fuego, que mis llamas harán vibrar el corazón de las personas que toque y las ayudará a percibir el calor de la vida.

Todos ellos me enseñaron, mientras aprendí a caminar, que como guardiana de este sagrado hogar, puedo conducirlo e irradiarlo, como rayos potentes de sanación.

A través de su mirada, vi que con mi fuego puedo prender las ascuas todavía calientes de sus espíritus, para enseñarles una nueva y profunda visión de nuestro maravilloso mundo.

Me mostraron a diario que puedo alinear las energías con mi sola presencia.

También que puedo hacer que mi mirada sea intensa y profunda, que resuene en el alma de quien se mire en ella.

Como, las almas al verme, se reconocerán en mí, sabrán que vinimos juntas. Y cuando conversemos, será de forma delicada y sutil pero con connotaciones ardientes y profundas.

Por eso, si mes ves como una bruja será porque lo soy.

 

¡Todas mis almas amigas percibirán mi fuego y ascenderán por él!

¡Se concienciarán de su propia divinidad, y se convertirán en sacerdotisas del amor y maestros del fuego!

 

¡Namasté!

 

 

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