No queremos reconectar con la luz

Escrito por Marié

1 de julio de 2022

Si me paro a reflexionar sobre el universo en el que vivimos, a mi pensamiento llega una inmensidad de luz, también adivino un amor sin medida y sobre todo una inteligencia ilimitada. Pero no entiendo, no sé el porqué de que, a pesar de tener la posibilidad de utilizar todo esto, no lo hacemos. No queremos reconectar con la luz, la inteligencia y el amor.

Vivimos distraídos con cosas que no son relevantes, y nos hemos olvidado de la causa principal de porque estamos aquí, en este precioso planeta.

Damos importancia a los vehículos que nos transportan por él, y relegamos nuestro cuerpo, que realmente es nuestro vehículo, al último puesto. Nuestro cuerpo es nuestro más preciado tesoro, sin él no podemos exteriorizarnos. Así que nuestra misión más importante debería ser mantenerlo en perfecto estado el máximo tiempo posible (y no me refiero a tener un físico perfecto, sino a un cuerpo saludable). Tenemos en nosotros las capacidades necesarias para hacerlo y si las obviamos somos comparables a ignorantes entrenados.

Tenemos a nuestro alcance todo lo que necesitamos, poseemos el acceso a una cantidad brutal de información, podemos leer, estudiar, escuchar y practicar todo lo que queramos. Podemos encontrar maestros en cualquier persona, podemos aprender de muchas de ellas.

La mayoría son libros vivos que nos pueden enseñar historia real, experiencias y vivencias reales, no mentiras ni discursos vacíos y estúpidos. Si no aprovechamos esta gran oportunidad, quien sabe lo que está por venir. La verdad es ahora, ahora es el momento, la certeza del presente. Antes de que sea tarde.

Pero hazlo bien, escucha, lee, estudia, pero reflexiona y medita, interpreta y la verdad llegará por si sola. Hazte sabía o sabio, almacena todo el conocimiento que puedas. Pero lo más importante es ser todo oídos, escuchar de verdad, con los ojos, los oídos y sobre todo con el corazón.

Instruirse y entender es comparable a comer, no podemos quedarnos con lo que leemos, con lo que observamos o escuchamos, sin asimilarlo. Si tomamos un bocado, hay que masticarlo para dividir los grandes pedazos en otros más pequeños que sean perfectamente digeribles. De manera que podamos extraer todos los nutrientes.

Las dudas, vacilaciones o incertidumbres aparecerán, es lo normal, no puedes aceptar todo lo que aparezca en tus manos, toda la información que llegue a ti, hay demasiada y la mayoría es información vacía, como inútiles golosinas que ingerimos solo para llenar el buche sin nutrir nuestro cuerpo.

Quizás te llegue información incomprensible, no pasa nada, puede que si regresas a ella en otro momento logres entenderla. Todos nuestros momentos no son iguales y no discernimos de la misma manera. Por eso no es suficiente leer o estudiar una sola vez, es necesario subrayar, repetir, machacar… insistir.

Tu actitud y tus emociones serán las que te ayuden a la hora de la asimilación, sigue descubriendo, descifrando… interpretando sobre el tema que necesitas. Investiga en otros lugares, busca más información, contrasta, experimenta, siente, pregúntate continuamente lo que sientes. Después medita en ello y serás capaz de decirte si lo que has leído es la verdad. No te quedes con lo superficial o con la experiencia y las conclusiones ajenas o externas a ti.

Yo prefiero estudiar cada cosa hasta que me resulta lo suficientemente familiar. Esta intimidad se consigue entrenando, practicando, repitiendo, repitiendo y repitiendo, como dice mi maestro Shihan Jesús Talán. Todo hasta que quede interiorizado y puedas llegar a ello de manera automática, te conviertes en lo aprendido y el aprendizaje eres tú.

Llegados a este punto la información es capaz de viajar a tu encuentro sin que pienses en ella, ha adoptado la capacidad de viajar desde tu mente a tu corazón y de tu corazón de regreso de nuevo a tu mente, sin que tú intervengas en el proceso. En este momento es cuando has logrado la transformación, eres capaz de integrar tu pensamiento, tus palabras y tus acciones de manera sincrónica y comprensible para ti.

Siempre siguiendo estos pasos en orden, estudiar lo que quieres o sobre lo que deseas aprender o conocer, después reflexionar para una comprensión perfecta y una vez de acuerdo con todo, incorporarlo a tu vida, o convertirte en ello.

 

Lo que ocurre es que todo esto es trabajo, y es más fácil que te den el trabajo hecho.

 

¡Namasté!

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