El árbol de la vida

Escrito por Marié

26 de mayo de 2025

Últimamente es un símbolo muy presente, pero su simbolismo es milenario. Ha sido venerado a lo largo del tiempo por todo tipo de culturas. Básicamente representa el ciclo vital. Tiene el hermoso nombre de El árbol de la vida.

Lo primero decir que la palabra árbol me resulta mágica en si misma, y unida a la palabra vida es totalmente maravillosa.

Hay mucha simbologia y en casi todas las culturas coincide.

Supongo que para todos atesora también la representación del nacimiento, la familia, las relaciones y decisiones, y la muerte.

En mi vida ha estado presente desde que tengo recuerdos, debido a un árbol de plata que tenía mi abuela paterna con su árbol genealógico, quizás el recuerdo de ver a mis abuelos, mis padres y mis tíos en él  me haya provocado una admiración y un gusto especial por cualquier representación de un árbol con sus ramas apuntando al cielo y a la tierra. También en casa de mis padres ha habido siempre un árbol de la vida de gemas de colores y me divertía moviendo sus ramas flexibles como se me antojase.

Me da igual la forma o los materiales, hay tantos como artistas lo quieran representar, pero todos me parecen formidables.

De hecho suelo regalar un lienzo con diferentes representaciones del árbol de la vida a amigos cuando cambian de lugar de residencia. Intento transmitir mi deseo de que todo vaya bien en adelante y por siempre.

Actualmente y creo que desde antaño sus representaciones sirven como especie de amuletos.

Personalmente prefiero utilizar la fuerza individual que todos tenemos, pero su simbología me gusta y puedo observar que representa una fuente de crecimiento espiritual, seguridad, petición de buena suerte, transmisión de sabiduría, incluso sentimiento de pertenencia y protección.

Siempre ha aparecido en distintos momentos de nuestra historia, dentro de las religiones, en cuentos, leyendas y mitos. Por lo que es una idea común en todas partes.

Según en que cultura, tiene simbologías distintas aunque similares interpretaciones. Fuerza de conexión, ciclo de vida, muerte, vida, enraizamiento, fuente, origen y destino.

Otro simbolismo es el balance entre algunas dualidades, femenino y masculino, equilibrio entre la parte interna en las profundidades y externa hacia el infinito.

Es un arquetipo (ejemplo, prototipo, modelo), muy extenso, una búsqueda desde lo oscuro hacia la luz, superación de obstáculos, aprendizaje.

Circulo completo, fuerza y fuente de todo, nacimiento, crecimiento, muerte y retorno a la vida.

Cualquier árbol conecta perfectamente el cielo y la tierra, la divinidad con lo terrenal, la materia con el espíritu.

 

El misterioso árbol de la vida

 

Se dice que en la cima de una duna de arena, en medio del desierto del sur de Bahréin , se yergue un árbol solitario. El árbol de Bahréin. No se ve flora en kilómetros a la redonda, pues no hay ni una gota de agua. Y, sin embargo, este árbol de amplias ramas ha sobrevivido durante unos cuatro siglos.

 

Es un árbol de 9,75 metros de altura con amplias ramas.

 

Los habitantes de Bahréin creen que el árbol de la vida es una maravilla natural.

El árbol de la vida es un ‘Prosopis cineraria’, un arbusto espinoso procedente de Asia.

 

Su resina amarilla se suele utilizar para elaborar velas, aromas y chicle, mientras que sus granos se echan en la carne, la mermelada o el vino.

 

El árbol resiste bien ese clima seco, ya que sus raíces alcanzan hasta 50 metros de profundidad

 

En Bahréin no tienen que llegar tan lejos: el agua de la tierra está a tan sólo diez metros por debajo de la superficie. Sin embargo, el árbol solitario en el desierto despierta la imaginación. En la película L.A. Story, Steve Martin dice que es uno de los lugares más míticos de la Tierra.

 

Los habitantes de Bahréin están seguros de que su isla fue antaño el Jardín del Edén, ese paraíso bíblico en el que Adán y Eva tomaron el fruto prohibido.

 

Resulta difícil de imaginar al echar un vistazo alrededor del árbol de la vida: no asoma ni una brizna de hierba en el cálido y seco desierto. Y, aún así, tampoco resulta tan inverosímil. Hace mucho hubo gran cantidad de agua en esta zona, que era un exuberante oasis tropical repleto de fauna y flora. – KLM Airlines.

 

Aparece en distintos libros sagrados. En el jardín del Edén judeocristiano simboliza la eternidad y la inmortalidad.

Es fuente de sabiduría, el conocimiento primigenio mencionado en la Biblia.

Según la mitología judía, en el Jardín del Edén existe un árbol de la vida, o el «árbol de las almas», que florece y produce nuevas almas, las cuales caen en el Guf, el Tesoro de las Almas. El ángel Gabriel mete la mano en el tesoro y extrae la primera alma que cae en su mano.

En culturas más antiguas como la celta, era similar, una conexión entre mundos. Le llamaban el Crann Bethadh, y representa los hilos invisibles que conectan todos los elementos del mundo. Las raíces descienden hacia el inframundo (el mundo de los muertos) y conectan con los antepasados. El tronco representa el plano terrenal donde vivimos el aquí y ahora.

Igual que para las culturas nórdicas en las que le daban el nombre de Yggdrasil, donde además representa al universo y a la conexión con los espíritus.

Yggdrasil fue el árbol de la vida, y si muriera, significaría la destrucción total del mundo. Yggdrasil sostenía el cielo y en su copa vivía un águila, y entre los ojos del águila un gavilán llamado Vederfølner.

Nueve mundos posee Yggdrasil, y por ellos pasó Odín antes de obtener el secreto de las runas. El árbol se divide en tres partes: Niflheim (raíz), Midgard (tronco) y Asgard (copa). Se puede notar en esto la representación del ciclo de nacimiento, vida y muerte. Las raíces son tres.

Para los hebreos y cabalistas representa la estructura del universo y la expresión de la divinidad en lo mundano.

El árbol de la vida se traduce al hebreo como Etz Chaim (עץ חיים). Este término es muy común en el judaísmo y se refiere tanto al árbol literal mencionado en la Biblia como a un concepto más amplio que representa la sabiduría y la vida.

Etz: Significa «árbol» en hebreo.
Chaim: Significa «vida» en hebreo.
Etz Chaim: Literalmente, «árbol de la vida».

En la Cábala, el árbol de la vida se representa como un diagrama que simboliza la estructura del universo y el camino del alma hacia la iluminación espiritual.

Está compuesto por diez esferas (sefirot) y veintidós senderos que las conectan, cada una representando un atributo divino y un aspecto de la creación.

Además de su significado en la Cábala, el árbol de la vida también se asocia con la sabiduría y la Torá en la tradición judía. Es un símbolo popular en sinagogas, escuelas judías y obras místicas judías.

Poema:

Mirad, que antes que las emanaciones fueran emanadas

y las criaturas fueran creadas,

había una Luz Superior simple que llenaba toda la realidad.

 

Y no había ningún lugar vacante, tal como aire libre y espacio,

sino que todo estaba lleno de aquella Luz simple del Ein Sof (Infinidad).

 

Y no tenía ni principio ni fin,

sino que todo era una sola Luz simple, balanceada, uniforme e igualitaria,

y se llamaba “la Luz del Ein Sof (Luz Infinita)”.

 

Y cuando a raíz de su voluntad simple, surgió el deseo de crear los mundos,

y emanar las emanaciones,

traer a la luz la perfección de Sus actos, Sus nombres y Sus denominaciones.

 

Que fue la causa de la creación de los mundos,

se restringió, entonces, el Infinito, a Sí Mismo, en Su punto medio,

precisamente en el centro,

y restringió aquella Luz,

y se apartó hacia los costados alrededor de ese punto medio.

y ahí permaneció entonces, un espacio libre, un vacío,

desde el punto medio mismo.

 

Y esta restricción fue uniforme,

alrededor de ese punto vacío,

de manera que aquel espacio

fuera distribuido uniformemente a su alrededor.

 

Allá, después de la restricción,

habiendo permanecido el espacio, libre y vacío

precisamente en el centro de la Luz infinita,

Ya hubo lugar,

donde los emanados y los creados y los formados y lo hechos

pudieran residir.

 

Luego, pendió, de la Luz Infinita, una sola línea Suya,

de arriba abajo,

descolgándose hacia dentro de ese espacio.

Y a través de esa línea, Él emanó, creó, formó e hizo

todos los mundos, enteramente.

 

Antes que estos cuatro mundos existieran

era un solo Infinito y Su Único Nombre, en una unidad maravillosa y oculta,

que no existe ni siquiera en los ángeles más cercanos a Él,

los cuales no tienen alcance en el Ein Sof (Infinidad),

porque no hay ninguna mente creada que pueda alcanzarlo,

ya que Él no tiene lugar, ni límite, ni nombre.

 

Rabí Yitzjak Luria, El ARÍ Un gran cabalista del siglo XVI

Cábala  Media

Derecho de autor 2003-2025 Benei Baruj ‘ Cábala LaAm

 

En zonas del este como por ejemplo Armenia, desde la antigüedad tenía un gran simbolismo religioso. Utilizaban su influencia grabándolo en sus armaduras, escudos o en sus fuertes.

El árbol de la vida sigue siendo un símbolo poderoso y universal, representando la vida, la conexión, el crecimiento y la búsqueda de la armonía.

Conexiones y búsqueda de armonía entre naturaleza y humanidad, equilibrio y fuerza entre divinidad y humanidad, desde el pasado pasando por el presente y mirando hacia el futuro humano.

Superación de obstáculos. Continúa renovación, esperanza para afrontar dificultades.

Intentando añadir más simbología, según sea la representación artística que se haga de él y el tamaño de sus partes podemos dar información sobre nuestro sentir.

Si buscamos las metáforas escondidas en las diferentes zonas que lo conforman, podemos comparar sus ramitas y hojas con las distintas elecciones dentro de las posibilidades que se nos presentan en la vida. Hay tantas como oportunidades y cada una nos dirigirá por un camino diferente. Nuestras decisiones.

El tronco es la representación de la manera de crecer, el desarrollo personal de cada uno. El camino.

La estabilidad de un tronco fuerte y saludable.

La flexibilidad de un tronco joven y verde.

Ramas muy bifurcadas, pueden simbolizar dificultad en la toma de decisiones y dudas o esperanza por diferentes posibilidades.

Follaje intenso puede representar abundancia, sabiduría, fertilidad, continuidad, cobijo, hogar.

Raíces bien profundas, conexión con nuestro linaje, amor por los antecesores, valores y pasado.

Sus raíces pueden representar el nacimiento y el enraizamiento con la familia, con los ancestros. Además de las bases, la conducta y la moralidad que nos acompañan a lo largo de nuestra vida.

Y como algo muy especial la representación de sus frutos simboliza las recompensas, el trabajo bien hecho, nuestros logros, lo que cosechamos por nuestras acciones. También la descendencia.

 

Como curiosidad, hay culturas que le dan el nombre de «árbol de la vida» a un árbol en particular. Es una planta vital que también ha sido llamada “un cultivo que salva vidas humanas y animales” y que en América Latina es considerada “el alimento de los pobres”. En México, por ejemplo, con esta planta es posible reducir la malnutrición y mejorar la calidad de vida de los lugareños.

 

Regalar una representación del árbol de la vida es una manera de expresar buenos deseos y prosperidad ante un nuevo comienzo o una nueva etapa en la vida. Esto viene representado por el crecimiento fuerte y firme del árbol después de que se hubiera plantado una primera semilla.

Lo solemos utilizar como amuleto para nuestras casas, en decoración de pared, de madera o de metal, de cerámica, de alambres, como cuadro… se desea que funcione como atracción de energías positivas y nos conecte con la madre tierra, recordando el mundo natural del que procedemos.

 

Me parece un bonito regalo.

 

¡Namasté!

 

 

2 Comentarios

  1. Teo Corrales Izquierdo

    Muy interesante y precioso el árbol de la vida

    Gracias por compartir tanto .

    Responder
    • Marié

      Gracias a ti Teo, es importante tu opinión para mí. Un abrazo.

      Responder

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