Hechiceros curanderos brujos chamanes

Escrito por Marié

19 de noviembre de 2021

Antropológicamente

 

Un chamán es un brujo o hechicero: una persona que supuestamente dispone de un poder sobrenatural que le permite contactar con espíritus, sanar, predecir el futuro o incidir sobre las condiciones meteorológicas, entre otras cuestiones. Llámalos hechiceros, curanderos, brujos o chamanes.

En África, Asia, Oceanía y América se usa este término para designar a la persona que posee las características antes mencionadas, especialmente en las sociedades dedicadas a la caza y la recolección. También se utilizaba en algunas culturas prehistóricas del continente europeo.

Quiero expresar una definición más mágica y romántica del chamanismo:

¿Qué es un chamán? Un chamán es un galeno, una figura mística, un artesano comunitario, y un ser espiritual. Ser chamán es una responsabilidad enorme y una labor increíblemente complicada desde los puntos de vista  emocional, mental y espiritual. ¿Entonces como es posible convertirse en chamán? La respuesta es simple, es inalcanzable para cualquier persona ser un chamán. Es decir tú y yo no podemos ser chamán porque para ser chamán hay que nacer chamán.

– Fuentes: gaceta de antropología, museo de antropología médico-forense, Luana, chamanes del mundo…

Silencio

Para mí el silencio es muy importante, es el que nos prepara para sintonizar con el todo. Con el silencio consigues el suficiente nivel de vibración acorde con el universo, que permite restablecer los vínculos con la madre tierra. La capacidad de reconstruir estos vínculos la poseen los hechiceros, curanderos, brujos, chamanes…

Ellos se encargan de entrelazar historias, advierten todas las  realidades, todos los planos, perciben la multiplicidad y la interconexión entre ellos.

Son los maestros de las energías, gurús del universo como red energética que engloba el espacio y el tiempo, como lo percibimos los humanos; y la materia. Los chamanes nos muestran una realidad alternativa, ellos tienen un contacto directo con lo trascendental. Nos posibilitan el encuentro con nuestras experiencias profundas sin estar ligados a ninguna religión.

Para el chamanismo, la espiritualidad está ligada al poder intrínseco que tenemos, a las energías en las que flotamos, a la fuerza interna de la naturaleza, las plantas… al espíritu.

Todos los seres somos unidades irrepetibles y la conexión que tenemos entre todos nos asemeja al universo en el que estamos inmersos.

El chamanismo siempre ha puesto a prueba el conocimiento occidental, la forma de vida conocida en occidente. Cuestionan el que nosotros nos llamemos civilizados comparándonos con sus culturas, estando a años luz, emocional y espiritualmente de su desarrollo.

Tenemos el intelecto, conocemos las teorías, sin embargo, no comprendemos ni aprendemos a vivir.

Los chamanes no entienden nuestras costumbres occidentales, nuestra manera de ver la vida, nuestros puntos de vista, ellos creen en el crecimiento contra nuestra muerte en vida.

Nuestro comportamiento hacia los sucesos actuales, nuestro enfoque con respecto a las respuestas de la naturaleza, la fragilidad frente a ciertos virus, el tiempo oscuro como ellos lo llaman, ya fue presagiado por la mayoría de los chamanes de todas las culturas, por separadas que estén entre sí. Esas predicciones indígenas hablaban de posibles repercusiones si no se cambiaban las actitudes.

Oscuridad, luz

Algunos chamanes actuales dicen que todavía estamos a tiempo. Estamos inmersos en oscuridad, pero este momento, con un poco  más de ayuda, puede concurrir en un nuevo amanecer. Aún no lo ha hecho, todavía no ha llegado lo nuevo, aunque esté a punto de terminar lo que no nos sirve, nos apresuran para que tomemos cartas.

Nos llegan mensajes suyos de que el momento actual es crucial, en momentos como estos el universo nos está lanzando una llamada, quiere que seamos los guerreros lucidos capaces de comprender sus señales. Nos quiere alertas y despiertos; estima que nuestra forma de actuar sea implacable. ¿Estaremos a la altura?

Ahora ya no es tiempo de silencio, no es tiempo de introspección y recapacitación, es tiempo de proceder.

La red luminosa tejida en torno a todos los seres, es sagrada, es el entramado donde se expresa todo movimiento y la madre tierra forma parte de esta trama. Su ritual mágico es un diálogo eterno con la energía cósmica, y nosotros lo vemos como desastres naturales. ¿Has pensado quien es responsable? Ella solo responde.

¿No has reflexionado que la parte más insignificante, más pequeña, estrecha de mente, soberbia y estúpida somos los humanos?

Somos la nota discordante en la sinfonía cósmica, estamos ciegos, nuestro ruido desafina con el resto de la existencia.

Los chamanes de todos los tiempos, nos han dicho que esto sería así, no obstante, también dijeron que podemos elegir, debemos despertar y viajar.

Somos responsables para elegir el itinerario preciso que atraviese la zona oscura y dormida, de manera completa, entendiendo los misterios de la vida, iniciándonos y aprendiendo… Dejando atrás la no vida en la que estamos inmersos.

Nos envían mensajes continuamente: La alquimia chamánica es imprescindible para nuestra transformación, para que pasemos de oruga a mariposa. Ellos son el crisol para fundirnos y transmutarnos en lo que la tierra necesita, es necesaria una muerte chamánica para renacer, una iniciación. Ellos ven ese amanecer como imprescindible y a esa fiesta solo estarán invitados los valientes.

Intentan mostrarnos que este despertar es posible viajando, y el itinerario es atravesar nuestra propia oscuridad personal, de manera completa hasta comprender el verdadero propósito de vivir. Aprendiendo a hacernos responsables.

Las profecías antiguas nos hablaban de las formas de existencia ancestrales, donde la vida era lo más importante. Pero nosotros nos quedamos con lo superficial, y ahora contemplamos que no nos basta con las posesiones materiales, que no es lo realmente fundamental, que son necesarias otras cosas: tener paz mental, estar tranquilos, ser felices y vivir en consonancia con la tierra  y con el universo.

A las nuevas generaciones: que les dejaremos, ¿nos importa? ¿Dónde quedó el espíritu? ¡Será mejor dejarles la sabiduría y sensibilidad que nos sugieren los chamanes!

Jóvenes, para vosotros van las preguntas:

¿No te preguntas por el futuro?
¿Aprovechas que somos los únicos seres que tenemos la ventaja de poder preguntarnos cosas?
¡No pierdas esa ventaja!
¿Cómo son tus días?
¿Qué haces con lo que aprendes a diario?
¿Aprendes a diario?
¿Permaneces sentado en la puerta de tu vida, o penetras en ella?
¿Esperas a que algo ocurra?
¿Reflexionas y observas?
¡Elegir es inevitable, pero es posible hacerlo como una insuperable aventura!
¡Elige la libertad reduciendo las necesidades, no sigas los caminos marcados!

¡Haz tu camino al andar! ¡No hay camino, hay caminante! – Machado –

Busca, como dicen los chamanes, tu centro, habita tu centro, donde reside tu poder. Y cuando llegues, usa tus endorfinas, tu adrenalina para la plenitud y el éxtasis, saborea cada instante como último, no obstante, a la vez vive cada momento como si fuese el primero.

 

Promesa del chamán

 

– El chamán mongol Otshir-böö con ropa ritual y tambor.  Esta foto fue realizada por el etnólogo y arqueólogo Sakari Pälsi durante su expedición a Mongolia en 1909.

 

 

Si vienes a mí como víctima no te apoyaré.

 

Pero tendré el valor de caminar contigo a través del dolor que estás sufriendo.

 

Te pondré en el fuego, te desnudaré, y te sentaré en la tierra.

 

Te bañaré con hierbas, te purgaré, y vomitaràs la rabia y la oscuridad que hay dentro de ti.

 

Golpearé tu cuerpo con buenas hierbas, y te pondré a dormir en la tierra verde, frente al cielo.

 

Entonces te soplaré la corona para limpiar los viejos recuerdos que te hacen repetir el mismo comportamiento.

 

Soplaré tu frente para ahuyentar los pensamientos que nublan tu visión.

 

Te soplaré la garganta para liberar el nudo que no te deja hablar.

 

Elevaré tu corazón para asustar al miedo, para que se vaya lejos donde no pueda encontrarte.

 

Soplaré tu plexo solar para apagar el fuego del infierno que llevas dentro, y conocerás la paz.

 

Soplaré con fuego tu vientre para quemar los apegos, y el amor que no fue.

 

Voy a soplar a los amantes que te dejaron, a los niños que nunca llegaron.

 

Voy a soplar tu corazón para hacerte calentar, para reavivar tus deseos de sentir, crear y comenzar de nuevo.

 

Soplaré con fuerza tus centros energeticos sexuales, para limpiar la puerta sexual de tu alma.

 

Desecharé la basura que recogiste tratando de amar lo que no quería ser amado.

 

Usaré la escoba, y la esponja, y el trapo, y limpiaré con seguridad toda la amargura que hay dentro de ti.

 

Voy a soplar tus manos para destruir los lazos que te impiden crear.

 

Desempolvaré tus pies, borraré las huellas de malos recuerdos, para que nunca puedas volver a esos lugares.

 

Giraré tu cuerpo, para que tu rostro bese a la madre tierra.

 

Soplaré tu columna vertebral desde la raíz hasta el cuello para aumentar tu fuerza y ayudarte a caminar erguido.

 

Y te dejaré descansar.

 

Después de esto llorarás, y después de llorar dormirás,

 

Y soñarás sueños hermosos y significativos,

 

y cuando te despiertes te estaré esperando.

 

Te sonreiré, y volverás a sonreír

 

Te ofreceré comida que comerás con placer, saboreando vida, y te lo agradeceré.

 

Porque lo que estoy ofreciendo hoy, me lo ofrecieron antes a mi, cuando la oscuridad vivía en mi interior.

 

Y después de sanar, sentí la oscuridad y lloré.

 

Entonces caminaremos juntos, y te mostraré mi jardín, y mis plantas, y te llevaré al fuego otra vez.

 

Hablaremos juntos en una sola voz con la bendición de la tierra.

 

Y gritaremos al bosque los deseos de tu corazón.

 

El fuego escuchará y susurrará el eco, y crearemos esperanza juntos.

 

Y las montañas escucharán y susurrarán el eco, y juntos crearemos esperanza .

 

Los ríos escucharán y susurrarán el eco, y crearemos esperanza juntos.

 

Y el viento escuchará y susurrará el eco, y juntos crearemos esperanza .

 

Luego nos inclinaremos ante el fuego, y llamaremos a todos los guardianes visibles e invisibles.

 

Darás las gracias a todos ellos. Te darás las gracias a ti mismo. Te darás las gracias a ti mismo. Y te darás las gracias a ti mismo.

 

Dirás ¡Gracias!

 

– Desconozco la autoría

 

¡No te quejes de otros, las personas que no soportamos son fundamentales, nos perturban, y nos ayudan a transformarnos en imperturbables!

¡No seas inmaduro, si el silencio te envuelve, haz como los ancianos chamanes, transfórmate en silencio!

¡Si hay movimiento a tu alrededor, sé tú el movimiento!

¡Habla con tus guardianes, reflexiona y cuando llegue el momento, procede, conviértete en lo que te toca, entrégate al momento, sé fiel a ti mismo y a la vida que se te regaló!

¡Porque no somos personas habitantes del planeta, somos la tierra en forma humana!

¡Nuestro globo es nuestro hogar, y los seres que lo moramos estamos unidos, entre nosotros y a él, con lazadas invisibles!

 

¡Namasté!

 

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