Conexiones

Escrito por Marié

9 de junio de 2023

¡Otra noche insomne! Voy a aprovecharla. Llegan pensamientos a mi mente que no reconozco como míos. Son conexiones con alguien a quien puedo ver en la distancia.

Y me preguntó, ¿Por qué será que aparece esta información en mi mente?

Cuando pienso en una persona y siento lo que ella piensa, también siento cuando ella piensa en mí.

Es un cruce de pensamientos y en él viaja mucha información, hay veces que demasiada, diría yo. Al menos en mi dirección.

O quizás me equivoco y la persona al otro lado… ¿Percibe nuestra conexión y siente también esta información?

¿Me piensas? ¿También a ti te llega esta enorme cantidad de pensamientos?

Yo creo que todos tenemos la capacidad de sentir nuestra consciencia y poder movernos sin límite por el universo. Solo hay que fijarse bien.

A veces pienso que me gustaría que no fuese así… ¡La ocasional muestra del poder de la mente!…

Quisiera no tener tan claras ciertas cosas, me gustaría reprogramar mi mente. Hacer que la recepción no deje pasar información que no quiero saber.

Sobre todo cuando esa información llega en forma de baja vibración y frecuencias disonantes… Me hacen sentir la distorsión que provoca en la relación.

¿Ilusión? La muerte no existe.

¿Ilusión? Reconocimiento del propio perdón, certeza de tu verdad, principio de amistad, respeto y fin del sufrimiento.

Me llegan nombres, personas, situaciones, siento mi consciencia por encima de mi humanidad.

¿Te da miedo? ¿Te asusta que pueda verte? ¿Saber lo que piensas, lo que dices?

No creas que a mí me gusta, no es algo que haya elegido, solamente pasa.

En el cruce de pensamientos me llega toda la información, hay veces que es tan intenso que puedo hasta caerme.

Cuando esto sucede, te puedo leer, me llegan tus opiniones, lo que piensas y sientes.

Pero a ti también te llega, ¿O no?, aunque no digas nada. Lo intuyo porque no me miras a los ojos, aunque yo te busque en ellos, no me ofreces tu mirada.

Yo nunca niego la mía, no tengo nada que esconder, ni ninguna mentira que disfrazar… Tengo muy mala memoria y además no me gusta mentir.

Lo que siento, lo digo, bueno más bien se me ve… Si quisieras mirar lo verías tan claro y limpio como un atardecer tras la tormenta

Y si no te fijas y crees que ocurre algo, pregúntame, nunca miento.

Además, no te voy a hacer daño, no sé hacer daño conscientemente, ni quiero, no es mi objetivo nunca. Mi objetivo es el opuesto, ayudarte, apoyarte y sanar lo que nos unió en ese pensamiento cruzado.

La mente es maestra, tanto la tuya como la mía. Y el espíritu se muestra tal cual, sin celos, sin capas, sin velos. Con intenso amor.

Son las tres de la madrugada, una de las muchas horas brujas.

En esta hora me ha ocurrido muchas veces y pienso que todos podríamos lograr una conexión.

Ha llegado el momento de usar el corazón y dejar a la mente a oscuras, para que no duelan los pensamientos ajenos.

Pero es una hora mágica, oigo un ladrido lejano. Mi perra gruñe. Oigo también a un pájaro, creerá que es de día con la luz de las farolas.

Hace calor, mi puerta está abierta, igual que mi corazón, y oigo el latir de la vida. Siempre hay vida. La muerte no existe, ¿Te lo he dicho ya?

Algún coche por la carretera, son pocos a esta hora y su sonido me llega como el sonido del mar, se acerca, aumenta y se vuelve a alejar.

Y aquí sigo, pidiéndole al duende travieso de mi mente que no me de más información.

No quiero saberlo, no quiero que mi vida se guíe por pensamientos que no son míos.

Pero siento el peso del universo sobre mis hombros y dentro de mi mente. Pero también lo siento en los átomos y partículas subatómicas que conforman cada una de mis células.

Será que todo tiene dos versiones, dos sentires, los dos pensamientos que se cruzan… Y no quiero más, con dos hay bastante, cuando llegan más es insostenible. Es agotador y con varias verdades es muy difícil llegar a una conclusión.

Asumo mi parte de culpa, siempre se es culpable en parte de todo lo que ocurre, pero hay otra parte virginal, que permanece ignorante al cruce de pensamientos o de sentimientos.

Aunque si lo pienso más fríamente, no es cuestión de culpas, nada es cuestión de culpas, solo de opiniones, de acciones o de omisiones.

Pero cualquier cosa que asumo es sin victimismo.

Me gusta la alegría, y compartirla contigo, por eso no quiero saber lo que piensas y menos aún que me llegue, viajando con el viento, lo que dices. No lo quiero saber.

No quiero que sientas dolor, pero tampoco quiero mi propio dolor por saber cosas que no debería saber.

Así que decidí reír, y darte lo mejor, para mantener un equilibrio en mi mente.

Pero sobre todo en mi corazón.

Mi habitación está a oscuras, pero veo una luz en mi techo, aparece de vez en cuando, cuando la observó se va y regresa de nuevo cuando sigo escribiendo.

Decido perdonarme, por juzgar sobre la base de lo que me muestran estos viajeros incansables.

Y decido perdonarte por juzgarme sin conocer toda mi verdad.

Y creo que con esta decisión, el sueño se está acercando a mí.

Así que te doy las buenas noches, deseando que no vuelva a ocurrir este cruce de pensamientos discordantes. A pesar de tener totalmente claro que es inevitable. Lo acepto e intentaré no sentirme afectada en la próxima conexión.

Si te ocurre lo mismo que a mí, inténtalo, el perdón es liberador. Y con él, el sueño puede hacer perfectamente su trabajo.

Si estamos teniendo un problema común es porque somos más importantes en la vida del otro de lo que pensábamos.

Esas invisibles conexiones que nos unen, transportan en un viaje de ida y vuelta lo necesario para el trabajo que debemos hacer.

Yo elegí mirarlo de frente y conversar con él, pero si tú no quieres nunca serás libre.

Si es tu decisión final, lo siento en el alma. Vives en la tela de araña del dolor no resuelto.

Pero yo sigo insistiendo, como siempre, aunque me llames pesada: el amor es el mayor poder.

Aunque la vida nos haga cometer equivocaciones y provocar dolor alguna vez, es de sabios rectificar. Hay veces que es tan involuntario como desconocido.

Respira profundamente, relájate, siente ese amor profundo en tu corazón y perdona. Tanto a ti como lo externo a ti.

 

¿Estamos unidos?

 

¡Namasté!

2 Comentarios

  1. Elvira

    Estamos

    Responder
    • Marié

      Jajajaja. Contigo hay una conexión especial, ¡y lo sabes!
      😘💕

      Responder

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