Polvoranca la aldea maldita, pueblo muerto de Madrid

Escrito por Marié

8 de agosto de 2022

Una aldea maldita a las puertas de Madrid

 

La aldea de Polvoranca fue el germen de Leganés. Ahora solo quedan en pie las ruinas desvencijadas de una solitaria ermita.

Parque de PolvorancaLa ermita de San Pedro fue levantada por los arquitectos Francisco de Mora y su sobrino Juan Gómez de Mora. Está situada en Polvoranca la aldea maldita, pueblo muerto de Madrid. Construida en 1650 por encargo de los Ponce de León y Chacón.

Construida en ladrillo rojo, sobre zócalo de sillar.

Tiene planta de cruz latina, de una sola nave, con capillas laterales, cubierta de bóveda de cañón encamonada.

Bajo el edificio existe una cripta sepulcral… se sitúan en Polvoranca, la aldea maldita.

La iglesia de San Pedro Apóstol del siglo XVII, junto con un muro medio derrumbado y cuatro paredes de ladrillo rojo, son la semilla de la actual ciudad de Leganés (187.762 habitantes, a 23 diciembre de 2021.)

Unos restos bastante deteriorados, únicos recuerdos de la antigua aldea de Polvoranca.

Su población, en aquella época, llegó a superar las trescientas personas. Hoy se reduce a una bandada de palomas que revolotean inquietas cuando ven acercarse a algún ciclista o paseante esporádico.

Ruta por el Parque Forestal de Polvoranca en Leganés | Fotonazos - Viajes y fotografíasLa principal causa de su desaparición, fue la misma que atrajo a los primeros pobladores de la zona en la edad del hierro, (siglos VIII al V a. C.), sus lagunas.

La causa de su abandono fueron las abundantes infecciones originadas por las numerosas lagunas cercanas, cuyos nombres son Sisones, Maripascuala (laguna central del actual Parque de Polvoranca) y La Recoma, y que eran alimentadas por los arroyos Recomba y Cantochado.

 

Laguna de los SisonesEsos constantes brotes infecciosos originados en ellas obligaron a los habitantes de Polvoranca a abandonar gradualmente sus casas durante todo el siglo XIX.

Esta situación también dio al pueblo fama de lugar invivible y maldito.

«Es una zona freática, con mucha agua estancada que atraía a montones de mosquitos», explica Vicente Gordillo Carmona, propietario de un importante archivo fotográfico y documental sobre la vida en Leganés y poseedor de la Medalla de Plata de la ciudad.

«Provocaban las llamadas fiebres terciarias: paludismo, que causa en el enfermo fiebre y diarrea. La mortandad era impresionante, y muchas familias empezaron a trasladarse a la vecina Leganés.»

El cultivo de cereal de secano se extendía por toda la zona, complementado por el pastoreo de ganado ovino, olivares y huertas.

La mayor parte del fruto de ellos fue a parar a los señores feudales, generando grandes periodos de escasez y pobreza en la población. En la época medieval fue cuando Polvoranca comenzó a marcar su historia.

Durante el siglo XVI al VXII la aldea era conocida como Mayorazgo de Polvoranca y con el transcurso de los años fue pasando de unas manos a otras siempre dentro de la nobleza. La más documentada en 1575 que pasó del Conde de Orgaz al Licenciado de León y su esposa Ana de Ossorio; siendo frecuentemente visitada por el poeta Fray Luis de León.

Juan Antonio Alonso Resalt, cronista Oficial de la Villa de Leganés, elegido vicepresidente de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales (RAECO) cuenta:

 

“En torno a la Iglesia y el palacio de los propietarios del mayorazgo se establecieron decenas de hortelanos y ganaderos que explotaban las tierras de los señores.

 

La Iglesia es el reflejo de ese poderío económico que se reflejaba en unas grandes casas que existieron en los alrededores de la seo hasta los años 50”.

 

 

Vicente Gordillo Carmona, habla sobre un plano:

 

Eso no lo verás en ningún otro sitio. 

 

Señala un plano de la antigua iglesia de Polvoranca, la de San Pedro Apóstol, diseñada por los arquitectos de la Corte de Felipe III Francisco de Mora y su sobrino Juan Gómez de Mora.

 

Los restos de la villa, abandonada desde hace décadas, y el gigantesco parque que hoy ocupa sus terrenos son un verdadero imán para Vicente.

 

Tiene cientos de fotografías de las ruinas y del parque. Cardos del tamaño de personas, juncos descomunales en las lagunas cercanas que desaparecieron cuando el cemento convirtió el terreno salvaje en un jardín domesticado a principios de los noventa.

 

Chavales jugando en las proximidades de la vieja iglesia, capturados para siempre en blanco y negro. Él también jugó allí de niño, y como un niño sonríe cuando habla del pueblo abandonado.

 

Oro y restos humanos

Los descubrimientos ocasionales de cuerpos en las cercanías de la iglesia no hicieron sino acrecentar la leyenda negra del lugar.

En su crónica «Un pueblo abandonado a dieciséis kilómetros de Madrid», publicada en ABC en 1957, el periodista Alfredo Semprún afirma:

 

«Hace algunos años, al derrumbarse una pared medianera, se descubrieron los esqueletos, hoy enterrados en Leganés, de toda una familia marquesal, lo que se deduce, debido a las espuelas de oro y otros ornamentos que, junto a los restos de los varones, fueron hallados (…)

 

En otro muro, frontal al anteriormente citado, se encontró el cadáver de una joven, el cual, embalsamado, conservaba en toda su pureza los bellos rasgos de damisela, hija sin duda de una de las familias señoriales de Polvoranca».

 

En 1999, una excavación arqueológica sacó a la luz restos de un crematorio funerario con despojos de más de dos mil quinientos años de antigüedad.

El último hallazgo, que incluye huesos de piernas y brazos, un cráneo completo, restos de otros cráneos y huesos fragmentados, se produjo en 2005, cuando una excavadora realizó unas catas al pie de los muros para comprobar la resistencia y el estado de las paredes de la iglesia abandonada.“Fue entonces cuando patrimonio y ayuntamiento buscaron fuentes de financiación para acometer el proyecto de recuperación. Hubo varios contactos con Bankia, pero la crisis provocó que el proyecto se guardara en un cajón”. El último intento, con anteproyecto incluido, se produjo en 2014. Hasta hoy.

Interior del templo

 

Interior de la Iglesia San Pedro Apostol en le Parque de Polvoranca.

No es el único mito que rodea las ruinas de la aldea.

Algunos vecinos creen que las cuevas bajo los restos del templo esconden vasijas repletas de joyas y monedas de oro, enterradas por los habitantes de la cercana Fuenlabrada durante la Guerra Civil.

Asi se oye la leyenda:

Bajo sus maltrechos muros las leyendas cuentan que se habían construidos túneles secretos en los que algunas familias pudientes de la ciudad vecina, Fuenlabrada, ocultaron vasijas repletas de joyas y monedas de oro durante la Guerra Civil.

Sí bien es cierto que los descendientes de la zona cuentan que esos túneles existieron y que se construyeron para que los nobles no se tuvieran que mezclar con los agricultores de la zona en sus paseos hasta las lagunas, nadie nunca ha conseguido hallar tamaño tesoro.

Tal vez, este secreto muera bajo las piedras amontonadas de un templo que años atrás lució esplendoroso, pero que en la actualidad la desidia, el desdén y las circunstancias lo han condenado a desaparecer.

Otros afirman que Don Juan de Austria, Jeromín, hijo del Emperador Carlos I y Gobernador de los Países Bajos, vivió allí de niño, en lugar de en Leganés.

Sin embargo, Vicente Gordillo no les concede credibilidad. «Hay muchas leyendas sobre Polvoranca: que hubo lápidas romanas, un tesoro escondido… Yo jugué de niño en la zona y no creo que sean ciertas».

Tampoco le parecen creíbles a Javier Leralta, periodista, escritor y gran conocedor de la historia de Madrid:

 

«En torno a los lugares despoblados surgen todo tipo de leyendas e historias sin fundamento.

Polvoranca nunca llegó a ser una población de entidad importante, por lo que dudo que Don Juan de Austria viviera ahí.

Además, existen documentos que recogen con precisión que sus padres adoptivos, que le acogieron como favor personal al emperador Carlos, tenían una vivienda en el centro de Leganés».

 

Pese a la desaparición del pueblo, el nombre de Polvoranca sigue siendo muy conocido entre los habitantes del sur de Madrid.

Sus terrenos forman hoy parte del parque homónimo, una gigantesca zona verde de 150 hectáreas de extensión entre las localidades de Leganés, Fuenlabrada y Alcorcón.

Su nombre podría (según documentación recopilada por los trabajadores del Centro de Educación Ambiental de Polvoranca), derivar de Laurianus, el señor de una villa romana del entorno al que posteriormente, durante la ocupación musulmana de la meseta, se añadió el sufijo -que (convirtiéndose en Loranque).

Siglos después, durante la Edad Media, se sumó el prefijo pol- (relacionado con la acción de poblar), y el paso del tiempo acabó corrompiendo la palabra en Polboranque. En 1794, el entonces propietario de estas tierras, don Pedro Ignacio de Belluti Vélez, decide cambiar la B por la V.

La «hija» que absorbió a la «madre»

De acuerdo con las mismas fuentes, la aldea no se constituyó como población estable hasta aproximadamente el año 1100, después de la conquista cristiana de Toledo a los musulmanes. Dos siglos después, en torno a 1280, muchos de los habitantes se trasladaron al norte para fundar Leganés, junto con pobladores de los cercanos Butarque y Overa.

Casi seiscientos años después, una segunda migración acabó definitivamente con la villa, que en 1849 fue absorbida por Leganés.

Es imposible, sin embargo, saber la fecha exacta en la que quedó totalmente abandonada.

En la novela de Benito Pérez-Galdós «Nazarín, de 1895», que narra el deambular del padre Nazario por el sur de Madrid, aparece mencionado un personaje natural de Polvoranca, Ándara, quién se refiere a la aldea: «No se crea usted que Polvoranca es cualesquiera cosa, que allá tenemos gente muy rica, y los hay con seis pares… de mulas, quiere decirse».“Tierra fría y llana; pobre de leña y de pan, de vino mediana, de ganado no iba mal”

 

«En el siglo XX aún quedaba gente viviendo de la tierra en el pueblo»

 

Afirma Javier Leralta.

Con él coincide Vicente Gordillo:

 

«Hubo gente, un par de familias, hasta bien entrado el siglo XX, que se dedicaban a criar toros para los encierros de Leganés».

 

En su texto de 1957, el periodista Semprún da cuenta de la vida de la última habitante de Polvoranca: Cecilia, quien había reconvertido la pila bautismal del templo en su lavadero particular.

ABC MADRID 06-01-1957 página 30 – archivo ABC

Resumen de la noticia

 

La pila bautismal de Polvoranca, reconvertida en lavadero

 

A media legua de Leganés, ocupando el centro de un pequeño valle, había un lugar llamado Villa de Polvoranca.

 

Según los datos facilitados por un vecino de Leganés, llamado Pedro Mellado, en 1579 dicha villa poseía sesenta habitantes y era propiedad de don Luis de León, hermano de fray Luis de León, cuyo padre, el licenciado León, la compró al conde de Orgaz.

 

Posteriormente Polvoranca adquirió mayor importancia, llegando a alcanzar sus A los cuidados de doña Ana de Mendoza. Esto, claro está, no tiene ninguna garantía histórica.

 

Se trata sólo de una creencia popular, que difiere de la suposición general que todos hemos estudiado, la cual señala a Leganés como residencia del bastardo y no a la villa en cuestión.

 

Ocupando la cima de una pequeñísima calina, se alzan hoy, majestuosas aún, las ruinas de lo que fue capellanía de Polvoranca.

 

Del más puro estilo románico Jas bellas líneas de esta iglesia nos dejan én- Hace ouatro años, en Navidad, se cayó el campanario…

 

Hoy día se siguen venerando en dicha parroquia unas finísimas reproducciones.

 

Y lo que fue esplendor, hoy es desolación… -Cuatro años hará el día de Nochebuena- -nos dice el pastor- -que él campanario se nos vino abajo… nosotros creímos que se acababa el mundo, ante el ruido que hizo al caer…

 

Recreación de la iglesia de de San Pedro.Fuente: educación ambiental de Polvoranca

Ya va quedando poco de la bonita y grande iglesia de Polvoranca.

 

Alrededor de sus ruinas- -a mi modesto entender, verdaderas joyas de la Arquitectura, si no de la Historia, dignas de ser conservadas- -hemos visto la pila donde los creyentes de Polvoranca otrora ponían el agua bendita… -Ahora sirve para tapar el gujero de un pozo…

nos dice doña Cecilia, única imujer habitante de Polvoranca.

 

 

 

¡Y para mayor escarnio – ¡sabe Dios cuánta gente Ilustre fue en ella bautizada! en el baptisterio, arrinconado a una pared, vimos una tabla de lavar la ropa… ¿No merece aquello mejor suerte? Alfredo Semprun.

 

De Polvoranca sólo quedan ya ruinas.

 

Habitantes el número de dos mil, hasta que, a fines del siglo pasado, y debido a que en las vecinas charcas se multiplicaban los mosquitos, el paludismo la convirtió en lo que es hoy: unas cuantas ruinas que tan sólo albergan a una familia de pastores y a las ovejas que éstos cuidan… Pese a la escasez de datos que sobre Polvoranca hemos podido hallar, ya que los archivos que a ella se refieren obran en poder del párroco de Leganés, y éste no quiso facilitarnos el acceso a los mismos, si podemos asegurar a los lectores que llegó a ser… ciudad de horca y castigo y, por lo tanto, feudal, habitando en ella por mucho tiempo una familia de marqueses, señores de aquella tierras, que muy bien pudieron ser los de Mondéjar, los de Tamames o, ya con menos probabilidades, los de Torrubia y Tuero.

 

El cronista, tras recorrer varios kilómetros de polvoriento camino, ha llegado, por una la villa, que, según el decir de las gentes ancianas de Leganés, fue albergue y mansión de don Juan de Austria.

Cuando el mayordomo del Emperador, de acuerdo con él, decidió que el bastardo transcurriera su niñez en España y lo entregó a trever algo de su antiguo esplendor, ya que hoy, por desgracia e inexplicablemente, sus paredes y lo que le queda de techumbre sólo albergan los piensos de las múltiples ovejas que pastan a su alrededor.

 

Estaba dedicada a San Cosme y a San Damián, cuyas imágenes se recogieron y veneraron en la parroquia de Leganés, La pila de bautismo sirve hoy de lavadero.»

 

«Lo arrancaron con un tractor»

Explica Leralta:

 

«La despoblación de Polvoranca se produjo de forma gradual»

«La gente fue abandonando sus casas, pero se llevaron sus bienes. Casi todo lo de valor fue a parar a Leganés».

 

Un ejemplo es el escudo de armas que decoraba una de las fachadas de la casa principal de Polvoranca.

 

«El escudo ahora está en Las Dehesillas», recuerda Vicente Gordillo.

 

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Fotografía de 1980. Autor Vicente Gordillo Carmona

 

Escudo de los Ponce de León y Chacón, propietarios del mayorazgo de Polvoranca. Foto_Ruth Holgado.

 

» Encontré el escudo de la Casa Consistorial en ruinas de Polvoranca, alguien lo habia arrancado de la pared con un tractor y unas colchonetas.» 

Esculpido sobre piedra blanca de Colmenar, permaneció tirado en una finca particular cogiendo moho 30 años. Como cuenta Resalt, fueron los propietarios de las tierras los que lo retiraron, en los años 70, a medida que iba avanzando el deterioro en las casas de la zona que aún quedaban en pie. “En el momento es el que se llegó a un acuerdo para que el Ayuntamiento se quedara con esas tierras y las adhiriera al Parque de Polvoranca fue cuando esa familia rubricó la cesión del escudo feudal al Consistorio”.

Se trata de un escudo donde se ven una serie de animales como los lobos o las conchas (de la orden de Santiago) muy bien conservado”.Se conserva en buen estado, tras haber sido restaurado, en el patio central del Centro Cívico de las Dehesillas.

 

 

Una de la fotos de Vicente Gordillo de la aldea abandonada fue la portada de uno de los primeros números de la revista que en 1997 fundó con José Manuel García García, Josman, Jesús Hernández Brotons y el psicólogo Basilio Orozco, y el apoyo de Francisco Pérez Fernández, presidente de la Asociación de Vecinos de San Nicasio, y del dibujante Raúl Valencia. Todos ellos eran vecinos del barrio de San Nicasio, al oeste de la ciudad de Leganés».

 

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

 

Publicaciones, texto y fotografías de Vicente Gordillo Carmona en Facebook:

 

He parado unos minutos a observarte después de más de dos años sin acercarme a saludarte, vieja amiga; quizás porque en estos últimos días has estado de actualidad en los medios de comunicación por cuestiones de abandono, oscurantismos y otras actividades propias de insensatos y herejes; quizás por la nostalgia de imborrables tiempos de infancia, o puede que inconscientemente mis pies y mis recuerdos, aliados, hayan decidido guiarme hasta los huesos que aún te mantienen presente.

 


He cerrado los ojos, y de inmediato he sentido las voces de mis amigos de antaño, muchos de ellos alejados por ese destino que a todos nos atrapa y obliga a tomar senderos distintos; y las de otros que ya no respiran el mismo aire de vivos, ni pueden sentir el encantador perfume de los recuerdos que permanecen dibujados en tu desnuda piel de tiempo.

 


Sé que te duelen las heridas, vieja amiga, pero no puedo aligerar tu carga de pasado, ni liberarte del cansancio que tus ancianos huesos acumulan.

 


Si pudiera…

 

Puede ser una imagen de al aire libre y monumento

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

 

Las imágenes de la iglesia de San Pedro Apóstol corrieron una suerte similar.

 

«Se recogieron y veneraron en la parroquia de Leganés», explica Semprún en su texto, pero añade que resultaron destruidas.

 

 

«la Iglesia Católica se encargó de repartir por distintos templos de la Comunidad de Madrid los retablos y lienzos que allí se hallaban»

“El retablo de San Pedro, por ejemplo, se encuentra hoy en la Iglesia de Medinaceli de Madrid”, afirma Resalt. “Los libros de casamientos, bautismos y demás están en la Iglesia del Salvador de Leganés”.

 

Lo único que no se pudieron llevar, los muros de la Iglesia terminada en 1655., se encuentran hoy en ruina avanzada, habiéndose producido un colapso parcial del inmueble: derribo del ldo del Evangelio, parte del crucero, el campanario y gran parte de la cubierta. La fachada principal presenta vencimiento hacia el exterior y las grietas y la ausencia de techumbre han provocado, que por seguridad, haya sido vallado el perímetro exterior el templo impidiendo el acceso de los paseantes más curiosos por peligro de derrumbe. Hoy sus moradores son las palomas que revolotean asustadizas cuando algún curioso se acerca más de la cuenta a su dormitorio.

 

«Sus arcos de medio punto indican una arquitectura de formas románicas, aunque fuera construida en época posterior», afirma la profesora de Historia del Arte María Dolores Domech.

 

 

«Los arquitectos fueron Francisco de Mora y su sobrino Juan Gómez de Mora, de mucho nombre y prestigio en la Corte de los últimos Austrias. Los dos figuran entre los arquitectos más importantes de la capital», explica Leralta.

 

El primero fue uno de los máximos exponentes de la arquitectura herreriana, mientras que el segundo fue nombrado maestro mayor de las obras del Alcázar de Madrid y «autor de la Casa de la Villa, el antiguo Ayuntamiento de Madrid capital».

 

También fue el responsable del último tramo de las obras de la Plaza Mayor de Madrid.

Hoy, 258 años después de su construcción, parece claro que el templo no volverá a recuperar su belleza.

Ni la presión vecinal ni las diversas iniciativas para reconstruirla (una, en los 80, encabezada por el arquitecto José María Pérez Peridis, y la más reciente, en 2005) han tenido éxito en la misión de rescatar este pedazo de la historia del sur de Madrid.

Leganés posee el dudoso honor de formar parte de la ‘Lista Roja del Patrimonio’ que recoge todos elementos de peso cultural en España en “riesgo grave de destrucción, desaparición o pérdida irreversible de sus valores patrimoniales”.

En concreto, la Iglesia de San Pedro Apóstol de Polvoranca, cuyas condiciones no han pasado desapercibidas por ‘Hispania Nostra’, la asociación encargada de realizar el listado.

Es una de las cerca de mil obras incluidas en el listado.

 

Puede ser una imagen de al aire libre y monumento

Fotografía de Antonio Delgado, Facebook.

Las razones para tomar la decisión de incluir las ruinas de la ermita son “el agrandamiento de las grietas en periodos de tiempo cortos, sobre todo con lluvia, nieve o viento” y el “riesgo de nuevos derrumbes inminentes que lleven al colapso total”.

Su inserción se ha hecho posible gracias a la colaboración ciudadana, que ha aportado información gráfica y datos de carácter cultural e histórico.

 

Curiosidades

La urbanización cercana «Arroyo Culebro» tiene una pequeña calle dedicada a Félix Rodríguez de La Fuente.

Dicha calle fue solicitada en Pleno municipal y aprobada por unanimidad tras presentar una moción peticionaria al pleno.

La moción estaba sujeta a un documento en el que se significa la presencia de Félix Rodríguez de La Fuente y el Doctor Vital Aza, durante el Primer Curso de Cetrería de España, realizado en Polvoranca.

 Félix Rodríguez de La Fuente no fue insigne por médico sino por naturalista, y en Polvornca se encaramó en lo alto de una de las torres de la ermita para grabar su reportaje sobre el cernícalo primilla

En esa zona existía una población celtibera, todos los planos y restos están documentados y están en un museo en Alcalá de Henares.

Este año el parque ha cumplido 25 años. El mismo que se construyó sobre los yacimientos de este poblado con el fin de reactivar la zona. Durante su construcción se encontraron restos ceramicos y puntas de silex de la edad del hierro, esto provocó que las obras fuesen supervisadas por arqueologos.

Aun asi los restos no fueron muy cuidados. Desde 1957, año en que se produjo uno de los grandes derrumbes, los vecinos vienen reclamando una remodelación de la ermita. Y aun hoy, pasados 65 años, se escuchan voces de protesta. Se teme que algún dia termine derrumbándose eliminando asi el único vestigio de este poblado.

Ha habido muchos intentos de remodelación, desde la construcción de un museo en vivo con todos los restos de los yacimientos. Sin embargo ninguno de los proyectos ha llegado a prosperar.

– Fuentes: Unai Mezcua, listarojapatrimonio, despobladosyaband onados, elpais, madrilanea, Vicente Gordillo Carmona, página de Facebook amigos del parque Polvoranca, planeandoimagenes.es, leganesactivo, noticiasparamunicipios

Si cometemos el error de abandonar un patrimonio histórico así de fácilmente, volveremos a caer en el mismo error con el resto de nuestro patrimonio, deberíamos respetar el pasado y lo que trae a nuestro presente, nos ayudaría a no volver a equivocarnos.

Hasta el momento los restos aguantan, pero no se sabe cuánto tiempo más durarán, es una pena no intentar siquiera recuperar la magia de los orígenes de donde venimos, ellos se encargan de hablar por sí solos de lo que fuimos.

 

 

– Página de amigos del parque Polvoranca: https://www.facebook.com/groups/785000314847340

Fotos de la laguna Maripascuala en la actualidad:

 

Parque de PolvorancaParque de PolvorancaParque de Polvoranca

Parque de PolvorancaParque de PolvorancaParque de Polvoranca

Parque de PolvorancaParque de PolvorancaParque de Polvoranca

Parque de PolvorancaParque de PolvorancaParque de Polvoranca

Parque de PolvorancaParque de PolvorancaParque de Polvoranca

– Fuente de las fotografías: comiendopipas.

 

«Es posible hablar con extrema dureza de lo que se ama, precisamente porque se ama, y con la autoridad moral que nos confiere ese mismo amor»

Y para quien esté interesado, aqui dejo unos videos encontrados en Youtuve de las ruinas y del parque:

 

 

 

https://www.tripadvisor.es/LocationPhotoDirectLink-g562654-d10002033-i294507322-Parque_de_Polvoranca-Leganes.html

 

– Fotografia de Carmelo Anthony

 

¡Namasté!

 

8 Comentarios

  1. Susana

    Bravo, bravo espectacular . Gracias por dedicarle a esta historia. Esta ermita forma parte de mi juventud, soy de fuenlabrada y siempre he tenido mucha curiosidad
    El día 9 de marzo todos los fuenlabreños celebrámos el día de la tottilla» Santa Juana» era tradición pasar por alli, a pesar de sus ruinas era muy bonito verlo , espero que nunca lo derrumben.
    Gracias

    Responder
    • Marié

      Gracias a ti por leerlo.

      Responder
  2. Marta

    Muy interesante artículo.
    De muchas veces me pregunto qué a pasado,por qué nu se realiza una reforma para consolidar que se quedan de esta iglesia.
    Es una parte de historia,que hay que recuperar.

    Responder
    • Marié

      Muchas gracias.

      Responder
  3. Ángel

    Muy interesante muy delicado en esa época pero muy bien exitos

    Responder
    • Marié

      Muchas gracias.

      Responder
  4. María Jesús Ballesteros

    Muy interesante
    No conocía nada sobre Polvoranca

    Responder
    • Marié

      Gracias.
      Espero que te haya gustado.
      Saludos.

      Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede gustar…

Nunca me marché

Nunca me marché

Ya lo sabes. Nunca me marché. Es algo maravilloso, mi alma sigue caminando junto a la tuya, junto a las vuestras,...

Compañero de una maga

Compañero de una maga

Mi hombre. El que peregrina a mi lado, es el compañero de una maga. Al menos es lo que intuyo ser desde que tengo...

Me encanta la juventud

Me encanta la juventud

Me entusiasman los jóvenes, los niños, los adolescentes. Me encanta la juventud, pero también me fascina el resto de...