Enamorada de las Sedum

Escrito por Marié

20 de mayo de 2022

Sedum

 

Sedum

Sedum, o cultivo de piedra, es un género de plantas suculentas de hoja de la familia Crassulaceae. Desde que las conozco, estoy enamorada de las Sedum.

Fuente fotográfica: Clubsuculentas

Hay más de 400 especies, que comprenden hierbas anuales, hierbas rastreras y arbustos. Las plantas de este género son populares en los jardines como cubierta vegetal debido a su resistencia y apariencia atractiva. La mayoría tienen flores de cinco pétalos con variedades que van desde el verde, rojo, rosa, dorado al amarillo.

Con las Sedum a menudo se hacen composiciones, ya sea en macetas o jardineras, o en las rocallas del jardín. Crecen bastante rápido, y tienen un valor ornamental alto, lo cual sumado a lo fácil que es mantenerlas sanas hace que sean suculentas muy interesantes.

Como todas las suculentas, las plantas sedum almacenan agua en sus hojas, dándoles una apariencia carnosa e hinchada. La mayoría de las variedades son nativas de áreas secas y, aunque algunas necesitan calor y no pueden tolerar el frío, otras son tolerantes al frío y no les va bien en el calor.

Todos los tipos son resistentes y de bajo mantenimiento, y esta cualidad los hace populares para los jardineros noveles y como cobertura para grandes áreas.

A veces también se prefieren al césped como cobertura para techos verdes, techos de edificios que están completamente cubiertos de vegetación. Ejemplo de ello es la Sedum lineare o cultivo de piedra de aguja, una especie nativa del este de Asia, se ha sugerido para techos verdes en Shanghai, China.

 

Techos verdes, catálogo de plantas | EcoHabitarFuente fotográfica: ecohabitar

 

Etimología

¿De dónde viene el nombre Sedum? El nombre tiene su origen en el latín.

En épocas del imperio romano, «sedum» se usaba de forma genérica para nombrar a muchas especies de la familia Crassulaceae.

Podríamos decir que en aquella época «sedum» era sinónimo de «planta casera» y ha llegado a nuestros días para identificar a esta familia.

Usos y propiedades de las plantas Sedum

Si estás leyendo esto, seguro que el uso que le quieres dar a estas plantas suculentas es decorativo. Son ideales para nuestros jardines caseros.

Pero, la familia de las sedum tiene otros usos muy especiales.

Alimentación

Ensalada Brotes Frescos Sedum Sarmentosum Imagen De StockFuente fotográfica: Deposiphotos

A nivel gastronómico, sus hojas se han consumido como verdura por su alta calidad alimenticia, altos niveles de hierro, magnesio, sodio y potasio y cualidades rehidratantes, las inflorescencias para adobar aceitunas.

La mayoría de plantas de la familia son comestibles. Por ejemplo, la Sedum reflexum se usa en algunos lugares de Europa en ensaladas por su apreciado sabor amargo.

Al ser las hojas comestibles, su textura crujiente y su suave sabor a pimienta las convierten en una adición suculenta para ensaladas y sopas. Deben consumirse con moderación, algunas en grandes cantidades pueden causar indigestión.

Precisamente mayo es la temporada de recolección del sedum, cuando los brotes son jóvenes, siempre deben recolectarse antes de espigarse. Se pueden consumir en ensaladas, aunque es más habitual hacerlos encurtidos. Para ello, tras lavar la planta se escalda en agua para quitarle aspereza, a continuación se pasa a un tarro al que se añade pebrella (una hierba aromática muy común en la Comunidad Valenciana), hinojo, tomillo, piel de limón, vinagre y sal.

Curiosidades

Hablar de las propiedades de estas plantas obliga a pasar revista a la mitología. Solo así podremos comprender el peso, desde la Antigüedad, de unas plantas considerabas casi sagradas para los humanos. No fue, únicamente, uno de los pueblos antiguos el que aseguraba que había sido creada por su dios supremo. Lo realmente asombroso es que distintas culturas a lo largo de los siglos lo creyeron firmemente.

Para el mundo griego, la sedum fue creada por Zeus con un objetivo muy específico: proteger a las personas del fuego, los rayos y los espíritus. Una creencia adoptada después por los romanos, que atribuían la creación a Júpiter. Algo que dejó su huella en la historia de estas plantas, ya que se conoce desde entonces con el nombre común de barba de Júpiter. Pero no son los únicos pueblos de la Antigüedad que la consideraban una planta casi sagrada. Para los antiguos celtas, era fruto de Thor: su dios supremo. Y, curiosamente, su finalidad era la misma: proteger.

Esta creencia no solo se perpetuó en el tiempo. También se extendió por toda Europa gracias a Carlomagno. Algo que procuró que el Viejo Continente de entonces continuara con la tradición heredada de cultivarla en los tejados. La mejor manera de proteger los hogares pero, también, de atraer la bondad.

Cuenta la leyenda que si se coloca sobre el cráneo de un gallo al le hayamos atravesado la cabeza causándole una mortal herida, este revivirá con la herida curada antes de que acabe la misa.

Es famoso el uso en los tejados de las oficinas de Nintendo en Estados Unidos.

Propiedades medicinales

Lo que, a simple vista, es solo una planta encierra dentro de sí una enorme riqueza. Taninos, flavonoides, ácido málico, ácido fórmico, alcaloides y mucílagos son algunos de los principios activos presentes en las hojas de casi todas estas plantas. Empleos que, aunque a simple vista no nos digan nada, tienen un buen número de aplicaciones medicinales según cómo se administre.

En la antigua Grecia se usaba el Sedum acre como tratamiento para la epilepsia e interrumpir el embarazo. La planta tiene una sustancia llamada piperidina que en grandes cantidades es muy tóxica provocando fallos respiratorios y calambres musculares.

También es una excelente planta medicinal y su jugo mezclado con agua sirve como astringente. En uso externo, los cataplasmas realizados con la planta entera son un potente cicatrizante debido a su alto contenido en alcaloides derivados de la piperidina.

Otros usos: Curar la faringitis, gracias a su capacidad antibiótica. Paliar la cistitis, ya que además de antibiótica es diurética. Calmar dolores, por su capacidad antiinflamatoria. Sanar úlceras de estómago o dolencias estomacales. Bajar la fiebre.

Pero cuidado: aunque las propiedades son muchas, hay que tener precaución. Como con cualquier otra planta, ellas no dejan de contener los principios activos sobre los que se asientan las bases de la farmacopea. La siempreviva tiene determinados efectos secundarios cuando se ingiere, por lo que administración con fines medicinales está muy restringida.

Propiedades para uso externo

Mucho más habitual es valerse de sus propiedades para cuidados externos del cuerpo. Algo que podemos aplicarnos mediante cataplasmas, baños o lavados sin ningún tipo de efecto secundario. Y, aunque es poco conocido, lo cierto es que alguna variedad está presente en bastantes productos de cosmética natural.

Y es que sus propiedades la convierten en una auténtica aliada para curar de forma natural un buen número de dolencias de la piel: Eliminar verrugas. Reparar la piel, para lo que tendremos que incluir su jugo en cualquier mascarilla que usemos. Eliminar el acné y las impurezas de la piel
Curar úlceras, cortes, picaduras y quemaduras; gracias a sus efectos antisépticos, astringentes y antiinflamatorios.

Y sí: las propiedades vienen a completar a las que son, para muchas personas, las plantas perfectas. Recuerdo que mi padre llamaba a una de sus variedades, sanalotodo.

Son plantas que no demandan prácticamente nada para tanto como dan.

 

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