Un año bonito

Escrito por Marié

15 de septiembre de 2023

Este año, a pesar de haber vuelto a vivir un intenso dolor físico, está siendo un año bonito.

Un año en el que me he sentido genial, un año en el que he compartido preciosos momentos acompañada de grandes amigos.

Es un año del que tengo un montón de fotografías, pero los mejores recuerdos han quedado guardados para siempre en mí.

Y como digo, a pesar del dolor, todo lo demás ha sido espectacular, y por eso os doy las gracias, gracias a todos los que habéis hecho posible que sea uno de los mejores años.

Gracias por vuestra compañía, vuestro apoyo y respeto, por vuestra amistad.

Ha sido también un año de grandes aprendizajes espirituales, de limpieza, de seguridad, y de energía.

De nuevos inicios, de enseñanzas y momentos inciertos superados.

Momentos de iniciación para personas muy importantes en mi vida.

Y además, está siendo, según como lo observe, año de comienzos y a la vez culminación de deseos y esperanzas.

Todos ellos guardados en mi corazón durante demasiado tiempo.

Gracias amigos, por confiar en mí, por darme la oportunidad de ayudar y de demostrarme, una vez más, que cuando crees en ti y en tus capacidades, todo se puede lograr.

Y además hacerlo sin esperar nada a cambio.

El cariño recibido es la mejor recompensa.

Digo culminación, porque mis deseos han ido viendo la luz pasito a paso, quizás a paso lento, pero sin pausa.

Además, viajando siempre adelante, sin demoras, ni retrocesos, y sobre todo, superando cada obstáculo desde el amor.

Por eso me siento así de bien, por eso, recibo tanto amor. ¡Gracias!

Quizás las cosas aparentemente suceden lentamente, pero en realidad, es el resultado de toda una vida de trabajo, y ya no puede volver a ser como antes…

Amigos, mis grandes amigos, gracias por vuestra confianza, de nuevo.

Desde estos momentos, nada será sosegado, ya todo está en marcha y adquiriendo velocidad.

Todo está sucediendo de manera perfecta y en el tiempo correcto.

Desde mi papel de intérprete y a la vez observadora, dejo que todo suceda sin intentar detenerlo, a veces con cierto vértigo en mi interior, por la rapidez de ciertas consecuencias.

Pero son eso, efectos largamente esperados…

El universo con ayuda del tiempo, me devuelve el germen ampliamente deseado.

El tiempo.

El ritmo.

La perfección.

No opongo resistencia.

¿Por qué habría de hacerlo?

No lo siento dentro de mí. Siento la libertad que la recompensa otorga de manera perfecta y según el plan trazado tanto tiempo atrás.

Realmente es cierto, causa, efecto…

Nunca conoces cuándo será, pero es un paradigma análogo a la vida del bambú, mucho tiempo de interminable germinación, y conquistar una velocidad inigualable y vertiginosa una vez estrenada la vida.

Una vida verdaderamente maravillosa, y todos, todos sois parte del plan.

Cada uno en su papel, incluso el más intrascendente es importante.

O el más doloroso.

Incluso tú, formas parte de mi plan.

Aunque ninguno de los dos entendamos, a priori, cuál es, ni porque nos comunicamos.

Quizá lo averigüemos, o yo lo averigüe, o tú lo averigües, pero quizá sea un trabajo tuyo y por eso yo estoy en él.

Debes escuchar en quietud, en silencio.

Y él te dirá sin palabras lo necesario, como hizo conmigo.

Entonces sentirás como yo.

Verás que es uno de los años más bonitos en tu vida.

O quizás sea un trabajo mío y por eso estas en él.

De cualquier forma, comprobado quedará, lo que ofreces desde el amor, desde el buen humor, regresa en forma de bendiciones.

Yo, me siento bendecida. La energía que me devuelve el universo hoy, la comencé a sembrar hace mucho tiempo.

El tiempo es relativo, pero la respuesta siempre es la correcta.

Todo me transporta a reconocer mis capacidades, no se las regalo a nadie, porque los demás también tienen poder. Exclusivamente les presento como acceder. Si quieres puedes. Todos podemos. Hay que enseñar, todo se debe revelar.

Pero ante todo eliminar la costumbre de atender a esas voces externas que nos debilitan. Reconoce en ti tu poder. ¿Ya lo sientes?

Mi mejor ejemplo es sentir una vida plena con un compañero que venera mi sensibilidad extrema y acepta igualmente mis defectos, heridas y cicatrices.

Mis cicatrices se suavizan con sus caricias.

Él conoce mi poder e intuye el suyo. Y entre los dos sanamos cada átomo invisible.

Apóyate en tu mejor ejemplo para tomar impulso y así sentir el poder interno que tienes.

Soy una persona a la que no le gusta culpar ni condenar. Pero mi amor propio me ayuda a mostrar mis sentimientos. Sería injusta si me dejase herir.

Por eso a veces susurro mis poemas y otras grito mi verdad a los cuatro vientos.

Pero ¿Cómo ha sido posible todo?… Atendiendo a la voz inaudible. Siguiendo un instinto profundo y salvaje.

Tan profundo y tan salvaje que es mi alimento, el aliento que me nutre desde mi interior.

Lo salvaje me lo tienden mis demonios, los escucho, acarició sus sombras y acepto que puedo ser vulnerable cuando aparecen, pero ellos también enseñan. Ellos me han dejado los más profundos, intensos y pormenorizados aprendizajes.

¿Eres como yo? Por supuesto que sí, o no. Quizás encuentres algo de similitud…

¿Soy fuerte porque no temo a la soledad. ¿Ni al desamparo, ni a la parca?

Quizás lo sea porque no me importa la opinión de nadie. Ni sobre mí, ni sobre nada.

O porque contemplo con ternura cada mirada. O porque en ocasiones bailo desnuda. Quizás por observar el brillo noctámbulo de mi compañera de viaje y su eterno resplandor. Mi hermana luna.

Si lo pienso, puede ser porque me he dejado atravesar por el dolor de coleccionar cicatrices con valor.

Y si hay que seguir sumando, no es mi decisión. La vida la tomó por mí y solo resta seguir caminando.

Mis manos sanan, cuidan y dan mimos, ¿A qué las tuyas también lo hacen?

¿A qué no somos tan diferentes?

Y aunque casi todo tiene precio, hay cosas que no se venden… Ni se pueden comprar.

¿A qué nos vamos acercando? Si comprendes mi esencia, verás que tú eres como yo, que tú, en realidad, eres yo.

Y ¿crees que todo vale la pena? Nada vale una pena, la vida solo merece alegrías, no penas…

Yo le susurró al viento las penitas mías…

… Y con él se marchan.

Inclusiva, así me siento, te doy de mí, te nutro y apoyo, sin intimidar. Y me nutro de ti.

¿Cuál es tu propósito? Es muy parecido al mío, somos lo mismo. Creadoras, magas de la vida. O creadores.

 

¿A qué te reconoces en mis palabras?

Eres mujer, eres como yo.

Eres hombre, eres similar a mí.

Disfruta del mejor año de tu vida.

¡Nunca olvides tu poder!

 

¡Namasté!

 

 

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