Regresar al poder

Escrito por Marié

13 de abril de 2026

Regresar al poder innato es algo que está pendiente. Vamos a conseguirlo juntas.

 

No podemos enseñar nada a nadie, tan sólo podemos ayudarles a que lo descubran por sí misos.

Galileo Galilei

 

Yo creo que casi todas tenemos en común muchos momentos a lo largo de nuestra vida en los que nos hacemos preguntas.

Por ejemplo cuáles son los valores más importantes que hemos aprendido hasta ahora. O en cuáles de ellos  cimentamos nuestros principios.

Yo creo que el transcurrir de la vida y las experiencias que elegimos son las que nos ofrecen algunas respuestas.

También llegan respuestas si somos capaces de regresar a nuestro propio poder. Estando en él aparecen en forma de intuiciones. Ellas nos ayudarán a aumentar nuestra inteligencia espiritual.

Es uno de muchos aprendizajes cotidianos, ellos nos pertenecen.

Hay algo alojado en cada corazón, en el corazón de cada civilización, de cada pueblo, cultura y religión que nos habla de espiritualidad.

Si no puedes entenderlo preguntate algo: si vivieses alejada de todo y solamente tuvieses acceso a tus propias decisiones, ¿que respuestas darías a tus preguntas?

En situaciones así, solo podemos tener respuestas de nuestro manantial interno y él es el que nos puede responder con fluidez.

Todas las respuestas que nos ofrezcamos son posibles, pero no todas son factibles.

Por eso debemos tener fé en nosotras mismas, la espiritualidad interna responde con gracia divina.

Ella intentará hacerse entender del modo más perfecto y desde lo más natural.

Cuando me detengo a leer lo que llevo escrito, me da la sensación de qué mis reflexiones pueden parecerse más a parábolas, o a metáforas que a relatos, y espero que le sirvan a alguien.

No depende de mi, yo las ofrezco y pienso que como tales metáforas, a cada persona pueden ofrecer distintas conclusiones. Igual que me ha ocurrido a mí leyendo reflexiones de otras personas.

Muchas veces llegamos a verdades poderosas, que otras personas, leyendo lo mismo no consiguen. Supongo que tiene que ver con muchas cosas, la parte emocional, las circunstancias, la educación, entre otras.

Lo único que tengo claro es que siempre las ofrezco como una invitación a viajar conmigo, para explorar partes que nos iluminen más y nos ayuden a transitar los laberintos de la vida.

Creo que una ayuda capaz de hacernos sentir más intensamente puede ser usada de trampolín para un nuevo aprendizaje, al menos a mí siempre me han servido.

Tener presente muchas de estas respuestas, por supuesto sin condicionamientos, es lo que nos permite utilizar adecuadamente el libre albedrío.

Teniendo en cuenta, siempre, que es inevitable que las decisiones actuales definan las experiencias futuras.

Es algo que debemos de controlar mediante buenas elecciones. Las circunstancias no se pueden elegir pero si las respuestas.

Y regresando al poder individual, cada persona puede encontrar el valor para vivir lo que le toque vivir.

 

A pie y con corazón ligero parto a carretera abierta, saludable, libre, el mundo ante mí.

 

El largo camino marrón dirigiose hacia donde yo escojo.

 

Walt Whitman

 

En algunas ocasiones la vida puede aparecer como una superficie pulida y sencilla de transitar. En otras es como una pequeña inclinación que hay que superar, y otras veces es una montaña escarpada que debemos escalar.

Pero la mayoría de veces es una mezcla de dos o más sendas distintas.

La cuestión es encauzar bien el camino sabiendo a donde nos dirigimos.

A veces lo hacemos de manera consciente y otras no.

Yo creo que cualquiera de esos caminos, finalmente nos llevará al mismo destino.

Unas personas decidimos hacer un camino más sencillo y otras más tortuoso, voluntaria o involuntariamente.

Al final de cada uno de los senderos hay una recompensa similar. Ya decidamos ir por un valle tranquilo, una montaña rocosa, o un bosque frondoso.

Cada una elige el suyo. Sin embargo la mayoría de personas piensa que la vida es la responsable de lo que nos «ha tocado».

Ella siempre tiene algo que enseñar y es distinto para cada una.

No obstante todo no consiste solamente en tomar decisiones, hay que tomar acción cuando las decidimos.

Vamos a caminar por el camino elegido a ver a dónde nos lleva.

No debemos demorarnos cuando ya tenemos decidido ponernos en movimiento porque el tiempo es siempre limitado, vaya que no lleguemos a tiempo a lo que a veces no espera.

Aunque suene repetitivo, tenemos un amplio abanico de posibilidades, en eso no somos comprables con la naturaleza, los animales en estas cuestiones realmente están más limitados.

Limitados por su naturaleza y su instinto, nosotras somos libres dentro de nuestro libre albedrío.

Y quizás el problema sea ese en algunas personas, tener tanto donde elegir y no saber decidir.

Tenemos un derecho de nacimiento que es ejercer el poder o como he titulado mi entrada, regresar a él si hemos vivido alejadas.

En este caso el poder de elección.

La cuestión es elegir bien, abrazando nuestra intuición desde el corazón o elegir mal, seguiendo leyes impulsivas de miedo y limitaciones.

Quizás sea más sencillo ignorar nuestra sabiduría interna que nos llega desde lo divino en favor de sentir una graticación rapida.

Probablemente lleguemos a resultados similares pero por caminos distintos. Pero quizás las consecuencias no sean iguales.

Nuestra libre elección puede hacernos transitar un camino de rosas, más ligero y sencillo o un camino de espinas que nos puede enseñar fortaleciendo nuestra vida. ¿Cuál es más beneficioso? Es complicado.

Así que ¿igualmente hemos elegido bien?. Supongo que todo puede servir de ayuda de distintas maneras.

Muchas veces pensamos que no somos nosotras las que elegimos, sino que una suerte de destino lo hace por nosotras.

No obstante, creo que la mayoría de veces somos guiadas por nuestro subconsciente, por eso no percibimos que es elección propia.

Esa parte nuestra tiene más información de la que pensamos, y podemos acceder a ella sin nuestra voluntad. La consecuencia de ello son las vivencias que atraemos.

Puede ser así porque probablemente la parte consciente no elegiría esas experiencias de manera voluntaria.

Sin embargo esas experiencias que nos llegan, aunque sean duras, son para nuestro mayor bien.

Es un poco complicado porque podríamos preguntarnos que si realmente podemos elegir, ¿las personas eligen enfermar, o pasar hambre y necesidades, si eligen ser víctimas de abusos, en definitiva si eligen vivir sufriendo?.

Supongo que todo tiene poderosas razones para suceder como sucede. Y en cualquier caso, el sufrimiento tiene muchas caras.

Todas sufrimos por algo en algún momento, incluso las personas con poder económico alto. Alguna de ellas con más razón, al ver que ciertas cosas no se pueden comprar ni conseguir con dinero.

Todas podemos elegir, o la resistencia a lo que pensamos malo maldiciendo lo que nos ocurre o abrazandolo y viviendolo hasta superarlo.

Realmente pienso que el mayor sufrimiento no es por una misma sino cuando vivimos preocupadas por otra persona. Es un acto de sacrificio propio en favor de los demás.

Es elogiable dedicar la vida a otros, pero debemos aprender lecciones de las que nos privamos por ello.

Además de privarles a ellos de su propio aprendizaje, si alguien es capaz de soportar el peso de sus circunstancias, no deberíamos robarles ese esfuerzo y sobre todo amor propio.

No deberíamos dejarnos atrapar por ciertas decisiones, ni en el amor, ni en el trabajo, ni en la amistad, en nada en la vida. Vivimos olvidando cosas como preguntarnos si estamos bien en cada una de esas circunstancias elegidas, y nos sentimos atrapadas por elegir mal.

Normalmente esperamos a sentirnos demasiado infelices para sacar a nuestra valiente guerrera que tome otras decisiones. Cuando esperamos tanto tiempo para aprender a decir no, podemos perder las capacidades de decir si en otros casos, aunque estos no nos hayan causado ningún perjuicio.

Lo que es importante es que podemos hacer cambios poderosos con acciones o inacciones.

Lo que está claro es que no es necesario hacerlos por ser lo que se espera de ti. No es necesario casarse, ni tener hijos, ni estudiar, ni alistarse a una guerra ajena solo por ser una pieza más.

Aceptar las consecuencias de las propias decisiones nos empodera. Porque ello nos ayuda a ver la decisión y su consecuencia.

Desde ahí vemos nuestra libertad para ser quienes realmente somos, donde queremos estar y que queremos hacer.

Aquí comienza un hermoso cambio, la vida ya no es una obligación sino una oportunidad.

Cuando regresamos a ese poder es cuando podremos ver milagros.

Sin embargo todo no es beneficioso, porque la libertad de elección también tiene sus tentaciones. Debemos estar atentas para no cambiar algo que está realmente bien en nuestra vida solo por haber aprendido que podemos hacerlo. O cambiar algo frustrante sin el aprendizaje de luchar por ello.

Objetivo: camino correcto, persona correcta, trabajo correcto, máxima felicidad.

Escoger significa abandonar alguna cosa que realmente quieres por otra que aún quieres más.

Agradezco mucho poder escribir mis reflexiones, ellas me ayudan a cambiar lo que no me gusta. Gracias.

 

La conclusión de esta reflexión es que regresando a nuestro poder podemos crear la vida que queremos.

 

¡Namasté!

 

 

 

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