Es evidente que la humanidad no tiene paz, nunca la ha tenido, yo creo que no sabe vivir en paz. Siempre hay un continuo debate negativo, y parece que si no lo hay se aburren.
Los seres humanos viven en una continua critica, incluso a si mismos.
Visto lo visto, no hay nada ni nadie dispuesto a dar la cara por otro. Nunca ha habido paz y nunca la habrá, no lo merecemos.
Aunque esto actual da mucho miedo hay quien sigue su vida sentado en su sofá preocupándose solo por si mismo o por lo que se pondrá de ropa en la fiesta de esta noche.
¿Donde ha quedado la empatia? Ya no hablo de miedo, que creo que es normal sentirlo, sino de ponerse los zapatos de las personas que vemos sufrir a diario.
Nunca habrá paz entre nosotros. No, porque solo somos capaces de distinguir las diferencias, diferencias en cultura, en razas, en tradiciones, en religiones, en políticas, en clases sociales, en genero… no hemos dejado de ser tribus separadas nunca.
Creemos que hemos evolucionado, pero no lo demostramos, si fuésemos seres evolucionados las cosas se solucionarían de otras maneras. Resolveríamos como personas adultas, pero no lo somos, somos niños en el patio de una escuela que arreglan las cosas con los recursos que tienen y en nuestro caso esta claro, es así.
Hacemos grupos a los que creemos que pertenecemos, en lugar de vernos como iguales, y la realidad es que somos iguales. Una comunidad dentro de otra comunidad, dentro de una región, dentro de un país, dentro de un continente, dentro de un mundo sin evolucionar.
Las religiones son las mayores causas de separación, pero también los recursos, el poder, la posesión. Si se mira fríamente parece un juego, pero no lo es, y en estos juegos siempre pierden los mismos.
Aunque realmente para mi nunca habrá ganadores. Quien jalea una guerra está en contra de su propia vida, de sus intereses y de sus semejantes.
Da igual a que conjunto pertenezcas, si eres humilde eres el perdedor. Hay millares de perdedores estadounidenses, rusos, musulmanes, hindúes, árabes, europeos… ideologías enfrentadas, almas enfrentadas dispuestas a morir por quien jamás lo haría por ellos.
¿Por qué, después de tantos milenios, los seres humanos no viven en paz? ¿Por qué la sociedad en la que vivimos, ya sea americana, europea, india o japonesa, tampoco nos ha ofrecido paz?
Porque todo lo que se ha ido creando lo hemos creado nosotras y nosotros. Es responsabilidad nuestra. Una sociedad corrupta desde lo más bajo a lo más alto, cada quien dentro de sus posibilidades.
Violencia, separación, crueldad, corrupción, inmoralidad, mentiras…
Somos lo que hemos creado. Es un hecho.
Cada una de nosotras, cada uno de nosotros ha permitido que se cree esta terrible sociedad. Irracional, estúpida, de pensamiento y acción rápida.
Vivimos confusos, con pensamientos y acciones contradictorias, brutales. No pensamos, nos dejamos llevar por una u otra corriente, la que mas nos convenza o nos convenga. Sin una justificación suficiente de por que decidimos hacerlo así.
Creo que vivimos en guerra interna, cada uno de nosotros, y en guerra con cualquiera que no piense igual, se ve en cualquier situación, vive en el ambiente.
Hasta que no haya una transformación radical la guerra será perpetua, la guerra está permitida por los que permanecen callados, por los que permiten, por los que ayudan a que sea posible. Jamás habrá paz en la tierra.
Y lo peor de todo es que las guerras antiguas fueron promovidas por religiosos. Sus instituciones con su enorme poder, con su alcance internacional no han sido capaces de aportar paz, todo lo contrario.
Por favor, pregunto a voz en grito ¿Quien tiene la capacidad suficiente para traer paz a la tierra?
Nosotros somos conscientes de todo eso y nos permitimos defenderlo. Me avergüenzo de ello. ¿Quien tiene responsabilidad?, se la damos a las instituciones o las fundaciones, pero se la damos nosotras y nosotros, cada una y cada uno.
Y lo hacemos aceptando cada teoría que nos obligan a tragar, somos los responsables del horror que estamos viendo.
No solo guerras, cualquier forma de imposición, de obligación de vasallaje, de violencia, de terrorismo.
La guerra se ha instalado en cada mente, en cada corazón, y desde nuestra posición vemos el resultado fuera de nosotros. Somos estúpidas y estúpidos.
Me aburre enormemente escuchar a los poderosos hablar, muchos están en la cima de la estupidez, pero pueden estarlo gracias a nosotros.
Somos débiles pero somos muchos, y no nos damos cuenta. Igualmente nos aplastarán a todas y a todos con la punta de un zapato.
Yo creo que todos nos percatamos de todo, somos estúpidos aunque no tontos. Parecemos incapaces de vivir pacíficamente con nadie que no sea de nuestra opinión, ¡ni siquiera a nivel de deporte! Las relaciones con los demás es imposible con esta forma de vivir.
Cada idea distinta, cada creencia, cada opinión sirve solo para separar, y nos vamos todos a la mierda.
No tenemos la capacidad suficiente para vivir sin estas barbaridades. Vivimos condicionados: por quien nos podrá ayudar en caso de …, quien se pondrá en nuestro pellejo si se da el caso de … y la respuesta es ¡nadie! Solo somos peones, solo nos usan, a todos, gilipollas. Es lo que somos.
Han ido moldeando cada cerebro para su propio beneficio. De infinitas formas y desde muchas mas ideas.
¿Podremos deshacernos en algún momento de todo esto? ¿Seremos capaces de vernos como iguales en lugar de como eternos enemigos por una u otra cuestión?Para que nos sirve todo lo que hemos conseguido a lo largo de la historia, los avances industriales, tecnológicos, biológicos, científicos, biotecnologicos, médicos, si el que más pesa es el armamentístico. Para mi es algo serio esto.
Ojalá esos científicos o biocientificos intenten intervenir en nuestras neuronas para transformarlas, por que de otra manera no creo que dejemos de luchar entre nosotras y nosotros por cualquier causa.
Realmente creo que merecemos desaparecer y quizás lo consigamos pronto.
Si no somos capaces de poner cada uno y soltar todos cada condicionamiento en cuanto a creencias o ideas, vamos a un callejón sin salida.
Todo comienza en cada una, en cada uno, no en esos salvajes que nos manejan.
Nuestra mente no creo que esté preparada para soltarse de ellos, necesitamos que nos manejen porque es fácil dejarse manejar.
Sentirnos manejados es una forma de sentirnos seguros. Nada más lejos de la realidad.
Si eliges una opción te atacan unos, si eliges otra opción te atacan otros, que más da lo que elijas si finalmente te van a matar.
¿Será posible que desde la mente pueda darse el cambio? o ¿también es una ilusión?
¿Es demasiado ilusorio tener esperanza en la familia o en los grupos de amigos, o en las naciones?
Seguro que casi nadie responde que si, y ese es el problema, que dejamos la responsabilidad fuera de nosotras y de nosotros. Cualquier ideología nos engulle dependiendo de donde hayamos nacido.
Si, las ideas son demasiado horrendas, y acabaremos dándonos cuenta aunque sea a base de hostias.
No somos capaces de ponernos de acuerdo ni siquiera entre mujeres y hombres, cada uno con sus realizaciones personales y deseos en contradicción.
Si no lo somos, ¿que paz vamos a alcanzar?
En cada casa, en cada familia, en cada desacuerdo, en cada idea diferente comienzan todos los conflictos. En lugar de unirnos, nos separamos y nos creemos en la verdad.
A menos que comencemos por algo, el mundo está perdido, se lleva viendo demasiado tiempo. Hay que tomar conciencia de lo que realmente es cada uno o cada una. Prestar atención real, parar a escuchar al corazón, no al político o al religioso de turno.
La integridad de la humanidad es mas importante que cualquier organización que se llame hipotéticamente democrática. La salud mental es más importante que cualquier legislación.
Por eso las guerras externas son el resultado de cada una de nuestras guerras.
Vamos a ver los resultados en breve en forma de enfermedades del cuerpo y enfermedades del alma, causados por: miedos, sufrimientos interminables, ansiedades, heridas psicológicas, creencias, dogmas … todo se aloja en cada una de nuestras conciencias.
Me enorgullezco de dormir tranquila.
Hoy, todo se traduce en hechos conocidos por cada persona en todo el mundo. Todos sentimos de formas similares, eso es lo único en lo que nos parecemos. Soledades, desesperación, confusión. En esto da lo mismo donde hayamos nacido.
Y otra cosa que compartimos y con lo que nos quedamos a solas todos los días es nuestra conciencia. Ya seas un gran talento, una alta capacidad, o una inteligencia común y corriente, todos pasamos por la incertidumbre que nos está atragantando.
Esta conciencia es la que me da esperanza, la que creo que nos da las similitudes y desde la que podemos comenzar algo constructivo, desde la humanidad en conjunto en lugar de la creciente individualidad.
Supongo que llegar a esta conclusión, como no es vuestra, será difícil de aceptar. No la dice una religión, ni una cultura, ni la sociedad, la dice una loca que escribe en un blog poco conocido.
Si viajamos por separado y buscamos salvarnos solos, esa es la expresión de lo que somos y es lo que estamos provocando, estragos en un mundo que ya me resulta insufrible.
Es complicado ir todos a una, casi imposible en nuestra forma de vida.
Pero quizás lo sea desde la libertad y el sagrado arte de vivir sin hacer daño. Sin dejarnos llevar por la sensación de que somos seres superiores con capacidad de hacer lo que queramos (expresiones podridas de nuestros deseos).
Soy muy amante de las personas y siempre digo que la individualidad es una ilusión, pero en estos días estoy dudando seriamente de ambas cosas.
Chica, chico, no te das cuenta de que en lo básico eres igual que yo, por mucho dinero, poder o estatus que tengas. Espero encontrarnos juntos como me está pasando en el hospital. Todos sentimos igual los dolores, la desesperación de pasar minuto a minuto en soledad, la incertidumbre o la confusión ante la enfermedad … no somos distintos.
Ni siquiera las etiquetas nos diferencian en esto, son tonterías en comparación.
Ante cualquier etiqueta que separa quiero usar la única que nos une: Humanidad.
Cada uno somos uno, y los demás son el resto de la humanidad. Todos lo somos, y si no nos damos cuenta a tiempo los conflictos y guerras van a acabar con todos. Porque las guerras de hoy no son las de antes.
Si todos no luchamos ninguna organización tiene el poder suficiente para detenerlo por si sola.
Si la mente es la creadora de todo, y tiene sus limitaciones, podemos ayudarle a cambiar el paisaje, pero nunca va a dejar de ser limitada. Quizás ahí está el problema, lo queremos hacer desde el conocimiento que se aloja en la mente.
Jamás tendrá éxito.
Me pregunto, y os pregunto: ¿Que debemos hacer frente a lo que estamos viendo? ¿Mantenernos como meros observadores? Yo no puedo. Al menos puedo escribir y transformar así mi dolor.
Ninguna organización en ningún momento de la historia ha evitado una guerra.
Si es imposible una unión y la división solo puede desembocar en conflicto, la consecuencia es guerra infinita.
Que desesperanza es sentirme parte de esto. ¿Cuanto tiempo llevamos aquí? ¿dos millones y medio de años? Y que hemos hecho, cosas espectaculares, tecnología, pero no hemos evolucionado en relaciones.
¿Que las guerras nos quedan lejos? No sé yo. Quizás esté más cerca de lo que pensamos.
¿Como es posible que hayamos logrado vivir tantos milenios? ¿Tan salvajes somos aun?
Seguimos siendo lo que somos: egocéntricos, crueles, y todo lo ya dicho.
Creo que cada vez tenemos un tiempo más limitado.
Al menos me siento orgullosa de alzar la voz en contra de toda violencia.
Si me tengo que ir en este proceso, lo haré con una conciencia limpia y libre.





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