Un mundo mejor

Escrito por Marié

5 de mayo de 2023

Querido lector, ya son unos cuantos textos compartidos contigo. Algunos los habrás leído y habrán sido de tu agrado, otros los habrás comenzado y si no lo son, habrás dejado su lectura. Pero estoy segura de que alguno sí lo habrás completado. Espero haberte ayudado en algún ámbito de tu vida. Sobre todo para intentar que ella se base en lograr que este mundo sea un mundo mejor.

Marié ¡Eres muy pesada! Siempre estás con lo mismo. – ¡Pues claro! ¡Quien no llora no mama!

Y si no lo digo hasta la saciedad no puedo influir. No me importa que te canses de escuchar siempre lo mismo, si esto sirve para que al final te convenzas de la que es mi verdad, ¡quiero un mundo mejor!

Si la vida me lo permite, me gustaría conseguir fundar junto contigo, que me estás leyendo, un mundo más sagrado y no me refiero a religiones.

Quiero decir un mundo real, no tan superficial e infeliz como el que percibo. Un mundo en el que la naturaleza sea respetada, ¡cuando vamos a darnos cuenta de que la naturaleza somos nosotros! Ella responde a nuestros actos y si la molestamos en exceso como estamos haciendo, nos dará una patada donde la espalda pierde su nombre.

Tengo esperanza y me gustaría ver alguna razón que aumente mi fe en las nuevas generaciones. Me da miedo que en lugar de ser mejor, el mundo vaya empeorando. Y para mí no sirve el decir … Yo no lo veré, no me gusta ser tan egoísta.

Por eso insisto, aunque realmente no sé si los jóvenes leerán algo de esto, o solamente se conforman con hacerse fóticos en los aseos de las discotecas poniendo morritos o mostrando sus sensuales cuerpos.

Mi deseo real es que ellas, las nuevas generaciones, esas en manos de las que va a quedar el mundo, estén preparadas para una vida más plena, una vida más real y divertida, más implicada, en donde nos reconozcamos cada uno en nuestra diversidad.

¡Si fuese posible!

No me gustan las jerarquías, llámalas como quieras, patriarcados, matriarcados… cualquier jerarquía. Ni tampoco las discriminaciones en las que el amor no es la base de un estilo de vivir enfocado en aprender cada día un poco más sobre nosotros mismos, para poder mejorar así todo lo demás. ¡Un aumento de conciencia, por favor!

Quiero apelar a todo lo que pueda ayudarme, a la sensibilidad de las mujeres, al impulso masculino. A la urgencia de un despertar de ambos, sin querer desplazar a ninguno. El querer desplazar algo solo consigue lo contrario, es como un boomerang.

Creo en la vida en plenitud remando juntos hombres y mujeres, y vuelvo a decir que apelo a los jóvenes. Esos que están tan confundidos de escuchar tantas cosas extremas. No creáis todo lo que escucháis, se dicen muchas mentiras para confundiros. Sobre todo a vosotros que tenéis la pasión al mil por cien, a los que podéis realizar los cambios.

Sois vosotros el futuro de todo, no dejéis que os confundan y no dejéis de remar en la dirección correcta que es una evolución sana, un despertar a un arte de vivir más cercano a la vida real. Más cerca de la naturaleza, de la amistad, de la igualdad, todo ello es generador de vida plena.

Esto que llamamos civilización está cada vez más lejos de la realidad de ser civilizado. Es una pose continua. Es un infierno. El verdadero infierno.

Os invito a todos, a todos los que estáis enfadados a dar la espalda a los pantanos sucios y sinsentido. Recuperad por favor la libertad de decidir. Estudiar, aprender, y cuando tengáis todos los conceptos claros, entonces si podéis decidir. No dejéis maltratar vuestra libertad.

Por favor no entréis en ese laberinto en el que cuando os queráis dar cuenta, no vais a encontrar la salida. ¡Me repugna! Pero yo soy yo. La enana cabrona que tiene las cosas demasiado claras.

En algunas ocasiones me gustaría no tenerlas tanto, quizás viviese más tranquila.

Pero bueno, no puedo dejar de esperar ver volar con alas elegidas libremente a nuestra juventud. No puedo dejar de tener fe en que van a decidir caminar sobre el rocío con sus pies descalzos. Espero que alguno me entienda.

No me gustaría ver de nuevo cosas inservibles. Grito a mi esperanza, y deseo que sea la vuestra, quiero que veáis la luz que hay en todo. No quiero gusanos, ni serpientes arrastrando sus cuerpos para seguir vidas miserables y egoístas, sobre todo, teniendo en cuanta que es posible cultivar otra manera de vivir. Una manera artística y sincera de vivir, una manera amorosa y no discutidora y competitiva… no merece la pena.

Pero claro, yo hablo desde la edad, y quizás no me entendáis todavía, espero que no sea demasiado tarde.

Espero que no tengáis que luchar en contra de lo que ahora defendéis.

Realmente estamos solos, y solos seguiremos, podremos tener ratos de compañía, pero lo que venimos a aprender lo tenemos que aprender solos. Y según estoy viendo las cosas, muchos de vosotros vais a tener que aprender desde el dolor. Y es una pena cuando se puede aprender también desde el amor.

La pena es que los niños se están educando solos, en su gran mayoría, y ciertos valores es imposible crearlos desde fuera, existen cosas ejemplares, y si no es desde su ejemplo es muy difícil que se aprendan. Me gustaría poder cultivar un digno y gran arte de vivir desde la infancia. Con las mismas oportunidades que a mí me han dado.

Pero entiendo que soy afortunada y los ejemplos que a mí me han mostrado no son comunes. Siempre he tenido un ángel a mi lado y bastantes más ángeles a mi alrededor.

Entonces no vas a escuchar salir de mi boca palabras de rencor ni orgullo sobre mis educadores principales, mi familia. Siento por ellos la eternidad en cada instante plenamente vivido. Y por eso también veo palidecer las experiencias ajenas diferentes a las mías, por qué las veo desde el éxtasis que he logrado en la cima de mis experiencias familiares.

Como especial impedimento, observo el frío miedo causado por esas pálidas y deslucidas experiencias, y también entiendo que ninguno elegimos lo que vamos a obtener dentro de nuestra familia. Lo que tengo claro es que todo es aprendizaje, más o menos rápido y más o menos doloroso o amoroso.

Aunque supongo que es difícil, cuando la vida ha sido difícil, aceptar que alguien te diga que intentes abolir el monótono miedo a lo sufrido, pues considero que el miedo es la mayor interferencia y trae una existencia incomodada.

Aunque algunas veces también puedo ver a mi pájaro magullado, y percibo mi vuelo abatido. Es una experiencia con déficit de grandeza. Pero creo que a pesar de ello hay que elegir sobrevolar el mundo, para poder observar el daño profundo de la tierra.

No podemos continuar el vuelo viendo sus heridas, la degradación de todos nosotros que también somos tierra. Somos una humanidad poco humana. Veo que nuestra forma de vivir es cada vez más mediocre y adaptable, más conformista y cómoda. Nos hemos acostumbrado al olor a sangre y a sinsentido.

¿Estaremos a tiempo? Yo voy a seguir insistiendo. Creo que si no lo hago no soy yo, aunque te moleste. No quiero de ninguna manera vivir en un mundo inhabitable, y estoy viendo que vamos camino de ello.

Presiento que queda poco tiempo, pero creo que estamos a tiempo. Si no de evitar, al menos de frenar. Espero que no sea demasiado poco.

Y déjame decirte algo. No me gustan las malas noticias, no quiero oírlas. Prefiero escuchar buenas noticias, y hablar de magia, de felicidad y comprensión.

No me gusta discutir, no quiero convencerte, ni obligarte a nada. Son cosas que siento.

Son mis cosas. Pero me gustaría desencadenar el ansia por querer vivir descifrando misterios para conseguir plenitud… evolución positiva… propósito.

¿Juicios? Míos no los vas a tener. He aprendido a sentirme cómoda cuando vienen a despeinarme. Total estoy igual despeinada que peinada, soy la misma.

¡Aunque mi madre siempre me diga que me peine! Es a la única que se lo permito.

Lo demás no me preocupa, ni las curvas, ni la niebla, ni la nieve. Aunque sean problemas, si me pillan tranquila seré más capaz.

¿Tristeza? Muchas veces. Pero mi capacidad de jugar con ella y mi aceptación la hacen mi amiga, y puedo atravesar el túnel más largo que aparezca, de su mano.

Por eso pido a los jóvenes que hagan poesía, que vivan con un poco de ironía, con confianza y con empatía.

¡Puff ha salido una rima! Ja, ja, ja. ¡Marié céntrate que tenemos que terminar!

Os pido que no tengáis apegos, usad siempre la complicidad de alguien en quien confiéis, pero sin seguir ningún consejo al pie de la letra. Los consejos gratuitos, en ocasiones, pueden ser como embestidas inesperadas si no son correctos, y luego no debemos pedir responsabilidad porque nosotros siempre tenemos la última palabra.

Vive plenamente, tienes que aprender a hacerlo, sabes que no miento, aunque no piense igual que tu, ya lo sabes. ¡La decisión es tuya! Elige la correcta.

Piensa en cualquier posibilidad que pueda traer tu decisión, una vez hecho, puede pasar mucho tiempo para poder deshacerlo si no es de tu gusto.

 

¡Namasté!

 

 

2 Comentarios

  1. Beatriz Lara

    Gracias por tu visión, dudo mucho que nuestros jóvenes de ahora en estas edades que tienen valoren todo lo que describes aunque se lo intentemos hacer ver de un modo u otro….
    Me encanta leerte
    Namaste

    Responder
    • Marié

      Ya, sé que es difícil, pero no voy a dejar de intentarlo.

      Me conformo con que alguno, al menos, piense en ello.

      Los cambios van paso a paso, pero es algo.

      Me encanta hablar con los jóvenes y no todos piensan igual, espero que esos que piensan diferente, puedan lograr el cambio!!!

      Gracias por leerme. 🙏😘😘

      ¡Namasté!

      Responder

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