Mi padre no tuvo que esforzarse demasiado para hacernos sentir especiales. Y a día de hoy hay papás jóvenes que me leen y me dicen que les gustaría que cuando fuesen mayores sus hijas hablasen de ellos como nosotras lo hacemos del nuestro. Papá mi héroe.
Si los papás tienen que esforzarse para que sus hijas o hijos les vean más allá de como un amigo sino como su héroe, es porque algo está fallando.
Mi padre es mi héroe siempre, porque dedicaba todo el tiempo que tenia libre a estar con nosotras. Su vida no era precisamente tranquila, siempre fue ajetreada pero incluso así buscaba la manera de estar con nosotras.
Si tenia que salir con su furgoneta a comprar material a Madrid, allá que nos llevaba con él. O si tenia que visitar su jefatura, allí nos conocían todos. Si tenia que montar un laboratorio, nosotras eramos sus ayudantes. Si tenia que arreglar papeles, nos ponía a rellenar o a ordenar facturas.
Mi hermana y yo somos muy distintas pero él nos escuchaba con el corazón. Y nos daba las mismas oportunidades pero de maneras distintas, yo soy muy emocional y mi hermana mas racional, a cada una nos hablaba como cada una necesitaba.
Por eso, cuando hablamos de él, que es bastante a menudo, hay cosas sobre él que la otra no reconoce. Por supuesto, con cada una hablaba de cosas distintas. Era el héroe de ambas.
Realmente pienso que fue el héroe de muchas más personas, aunque a día de hoy se avergonzaría de alguna.
El siempre ofrecía a sus seres queridos, amigos y por supuesto a sus hijas espacios seguros donde poder expresar sin miedo cualquier sentimiento, fuesen alegrías o ansiedades.
El no miraba la hora por las noches cuando se sentaba al borde de nuestras camas a hablar con alguna de nosotras, no le importaba tener que dormir cuatro o cinco horas, si sus niñas necesitaban hablar o escuchar palabras de amor.
A veces sufríamos más nosotras que él porque era demasiado empático. Le conocíamos muy bien porque pasábamos muchas horas juntos. El tenia su trabajo en el piso de al lado.
Nunca nos sentimos juzgadas, solo apoyadas incondicionalmente.
Siempre ha escuchado desde el corazón. Así que si, soy su defensora, somos sus defensoras, y no aceptamos de ninguna manera que nadie nos hable mal de él.
Fue más que un simple protector, era un modelo a seguir, tanto para nosotras como para cualquier persona que le conoció. Un gran maestro, nuestro mayor apoyo en nuestros éxitos y nuestro mejor animador en los contratiempos.
A lo largo de su vida se puso infinidad de disfraces para nosotras. Su influencia en nuestra vida va mucho mas lejos que poder llamarle papá.
Pasó su vida estableciendo estándares para nuestro futuro, siendo siempre respetuoso y amable con todo el mundo. Comprensivo y compasivo, responsable. Sus enseñanzas nos sirvieron de brújula y lo siguen siendo.
Su intenso amor nos brindó protección y seguridad, mostrándonos como desenvolvernos en el mundo con confianza.
Fue más que un simple padre, fue nuestro héroe.
Siempre compartió sus conocimientos con nosotras, sus habilidades, alimentando nuestra curiosidad infantil y fomentando el amor por el aprendizaje.
Pasaré cada uno de mis días celebrando todas tus victorias, y las mejores somos nosotras.
¡Feliz cumpleaños papá!





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