Cultura Maya

Escrito por Marié

26 de abril de 2021

Culturas antiguas

 

Me apasionan las culturas ancestrales, sus costumbres y sus vidas iniciáticas. Así que hoy os voy a explicar algunas costumbres de la cultura maya porque me parece que tienen un significado muy profundo y me identifico profundamente con sus ideas.

Si estudiamos diferentes interpretaciones sobre los pueblos mayas, todos coinciden en sus definiciones.

Los mayas pensaban que todos somos parte integral de un único organismo gigantesco. Ellos concibieron el universo como una gran unidad en donde todo está interrelacionado. Las personas, las comunidades, las plantas, los animales, el viento, las almas y los ancestros están unidos  y nada existe sin su relación con el resto. ¿¿Recordáis avatar??

Los budistas, de igual modo, creen que pertenecemos a una realidad superior. Que somos parte de un todo gigante y que ese todo está vivo dentro de cada uno. Pero esta es otra cultura que podemos estudiar en otro momento.

Siguiendo con los mayas. El reino mineral, vegetal, animal y toda la materia diseminada por el universo a todas las escalas, desde un átomo hasta una galaxia, son seres vivos con una conciencia evolutiva interconectada.

Es por eso que en la filosofía maya se respeta a las piedras, al camino, a las selvas, a los montes, a las cuevas, a los ríos y a los cenotes. (Pozo o estanque natural de agua dulce abastecido por un río subterráneo que se forma en numerosos lugares de la península de Yucatán por la erosión de los suelos, y al que los mayas dieron un uso sagrado).

Todo está vivo por algo y está conectado con lo demás. Eso explica que cualquier acción de uno afecta al otro y por eso los mayas piensan que «tú eres mi otro yo». Si te respeto a ti, me estoy respetando a mí, y si te agredo, me estoy agrediendo.

Por esta razón el maya, desde la infancia aprende a llevarse bien con todo lo que le rodea, pues a través de su relación con esos otros es que se construye su persona, su respeto, su prestigio, su familia, su comunidad, su pueblo y su mundo”. – Briceño Chel

Para Briceño Chel, doctor en lingüística antropológica por la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), en esta visión dual en la que yo no existo sin ti, se usa el “yo” en primer lugar para acentuar el compromiso personal de ser parte de algo, ser parte del todo. Y es que no existimos como entes separados, existimos a partir de nuestra pertenencia y relación con la comunidad y con todo lo que nos rodea. Así, tú y yo nos relacionamos formando un “nosotros” que se relaciona con nuestros pares (los seres humanos) pero también con “los otros”, como son las plantas, los animales y las presencias sobrenaturales que pueblan el mundo.

Yo soy tú, como tú eres yo

Bajo este concepto de colectividad, desde hace bastante tiempo se escucha una frase que quiere expresar este sentimiento de unidad y colectividad del pensamiento maya: In lak’ech, Hala Ken que, en una traducción literal, significa “yo soy tú, como tú eres yo” o “yo soy otro tú, como tú eres otro yo”.

Algunas teorías dicen que esta interpretación fue introducida por el antropólogo mexicano Domingo Martínez Paredes en los años setenta y que poco a poco se fue transmitiendo por personas apasionadas por la cultura maya.
Apasionados que buscaban rescatar las raíces de esta cosmovisión milenaria, con total buena voluntad. Por su importante significado, la frase fue conociéndose más y muchos comenzaron a utilizarla de buena fe en sus ceremonias.
Los mayas predicaban y vivían el significado que se traduce de ellas, vivían bajo su enfoque, aunque no se utilizasen realmente.

Surge una polémica

Sin embargo, en los últimos años hay comentarios que han puesto en duda el origen y la etimología de la frase. Señalan que esta traducción no es una construcción lingüística habitual entre los mayas parlantes y que en realidad el maya no la usaba. No se saludaba así, aunque esta filosofía si les perteneciese.

La polémica creció después de que varias corrientes de la nueva era adoptaran la frase en sus pensamientos y la hicieran popular. Con ello atrajeron a nuevos seguidores que se identificaban con el inmenso valor del concepto de unidad. Aunque la palabra realmente no fuese utilizada, el concepto y el significado sí es originario de esta ancestral cultura.

En opinión del antropólogo Briceño Chel, la frase In lak’ech, hala ken expresa el concepto de unidad del pensamiento maya. Pero es una frase utilizada por personas que no hablan maya, que no son mayas y que no pertenecen a la cultura maya. Aunque sí representa la idea de relación y colectividad de su filosofía, no es una frase que se use cotidianamente en su idioma, además de ser una traducción muy literal y poco profunda.

La explicación podría ser el interés legítimo de la cultura occidental por el concepto de unidad real del pensamiento maya. La creencia es totalmente cierta, aunque no tenga esas palabras para definirla.

Leí estas frases y teorías hace ya algunos años, en el ciber que monté alrededor del 2000 cuando todavía no había internet en las casas. Desde entonces me cautivó el mensaje tan poderoso que se esconde detrás.

Después de muchos años estudiando estas culturas antiguas y de buscar si sus predicciones y profecías tienen bases reales, en este caso, creo que más allá de si son o no ciertos estos saludos, lo importante es la sabiduría ancestral que trasmite su mensaje, que sí es cierto.

Podemos intentar profundizar, como ejemplo: podemos intentar entender que yo no existo sin ti igualmente que la noche no existe sin el día, son las dos caras de una misma moneda.
Es un concepto un poco abstracto si no lo entendemos en su total profundidad, pero si intentamos entenderlo percibiremos claramente que nada en el universo está separado. Que cada acción tiene su consecuencia. Si somos capaces de entenderlo así, veremos que somos los creadores de nuestro universo y por esta trascendental razón, todo lo existente merece ser tratado con reverencial respeto.

Cuando nuestra conciencia esté lo suficientemente desarrollada para entender este concepto de unidad, seremos por naturaleza capaces de basar nuestras relaciones en flexibilidad y tolerancia. Podremos vivir sin juicios ni valores morales, ya que sabremos sentir a nuestros semejantes como parte de nosotros.

El concepto en cuestión es un saludo diario: al encontrarse «In Lak’ech» yo soy otro tú y la contestación «hala ken» que significa textualmente «tú eres otro yo».

Es cierto que ancestralmente veían el universo en unión, y actualmente siguen en esta creencia. Todo está conectado. Tú, yo, él, ella, nosotros. Pero igualmente con los animales, plantas, minerales, con los antepasados y los astros. Con la naturaleza y todo lo que significa, todo lo existente. Todo lo conocido visto y no visto en esta vida, guarda relación con el resto. Es una conexión armoniosa, poderosa, respetuosa.

Aunque la frase no sea utilizada por ellos, la intención de difundir esta creencia, no tiene mala intención, solo mostrar desde una cultura respetada y ancestral una hermosa manera de entender la certeza de que somos parte de un gran todo y hacerla llegar a más personas:

In Lak’ech: hermano, hermana, no nos separa nada, ni nuestro idioma, ni el color de nuestra piel, ni lo que amamos, el dios al que rezamos, la alimentación que seguimos. No estamos aislados, existimos en relación con todo nuestro entorno, en comunidad, equilibrio y unidad.

Según esta cultura, en algún momento de nuestra historia, perdimos esta conexión. Olvidamos la compasión hacia nuestros hermanos y hacia nosotros, hacia los animales y la tierra. Comenzamos con odios, juicios, competitividad y aniquilaciones… llevamos demasiado tiempo en esta desconexión, pero estamos volviendo a percibir que no es cierta.

Fuentes:Dr. Fidencio Briceño Chel. Conocimientos ancestrales. Rocío Cabestré y Mª Luisa Molina. Libros de Domingo Martínez Paredes.

Reflexión

Textualmente traducido e independientemente de su origen, su traducción y significado es muy evolucionado.

 

In Lak’ech. Yo soy otro tu.

 

Pachamama (Madre Naturaleza, diosa venerada por los pueblos indígenas Incas). Akna (Diosa Maya de la fecundidad humana, su nombre significa madre). Papahānaumoku (diosa que dio a luz a las islas de hawai). Gaia (En la mitología griega, era la diosa madre, quien presidió la Tierra).

Madre Tierra. Pachamama siempre en llamas. Tierra llena de inundaciones. Nuestra madre tierra llena de erupciones volcanicas.

La Tierra paso a paso se va desvaneciendo ante nosotros sin que hagamos nada para evitarlo.

 

Mi corazon se parte, se me parte el alma porque si no paramos este camino de destruccion, no habrá vuelta atrás.

Tras las llamas, el agua que te inunda, la lava que te cubre, en medio de todo este sufrimiento que no queremos ver, en recuerdo de los sabios ancestrales yo te digo: In Lak’ech, mi querida madre tierra.

 

Porque yo sin tí no puedo existir y el resto sin mí no puede existir, estamos unidos, conectados.

 

Te pido que nos perdones, te ofrezco mi respeto, te protejo, te riego, te siembro, te honro y enseño a mis hijos tambien a respetarte. Para con nuestro esfuerzo inentar dejar a nuestros descencientes  lo mas hermoso que hay, nuestro hogar.

 

El futuro que quiero es compasivo, es posible, tengo esperanza en la colaboración.

Si volvemos a nuestras raices sencillas, a pertenecer a la comunidad humana de union con todo lo que existe, a recuperar el respeto por los ciclos naturales de la nauraleza, sin exterminar a la tierra y a sus animales, sin exterminarnos nosotros.

 

Aunque el origen no sea maya, sus principios si lo són, y yo uso esta palabra como traduccion textual, In Lak’ech, Hala Ken.

Ha llegado la hora, y deseo que aún estemos a tiempo de comenzar a proteger nuestra preciosa casa, no existen las separaciones, ni las diferencias entre humanos, animales, minerales, plantas, yo soy tú, como tú eres yo.

Somos uno con el Universo.

¡La palabra nosotros se extiende a todo con amor, yo no existo sin ti, ni tú existes sin mí!

 

¡Namasté!

 

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