Cuento del mago

Escrito por Marié

22 de abril de 2022

 

Había visto varias veces la Tienda del Mago desde lejos; había pasado una o dos veces por delante del escaparate, donde se podían contemplar pequeños objetos mágicos: bolas mágicas, gallinas mágicas, conos maravillosos, muñecas ventrílocuas, material para el truco del cesto, barajas que parecían corrientes, y todo ese tipo de cosas; pero nunca se me había pasado por la cabeza entrar, hasta que un día, sin previo aviso, mi hijo me cogió de un dedo y me arrastró hasta el escaparate, y se comportó de tal forma que no me quedó más remedio que entrar con él. Asi comienza el cuento del mago.

 

Entré a la tienda del Mago, y estando en el mostrador. Maravillada, le dije:

 

– ¿Señor, qué vende?

 

Me respondió:

 

– Todos los regalos preciosos.

 

Le pregunté:

 

¿Cuánto cuestan?

 

Me respondió:

 

– Gratis no es…

 

Contemplé la tienda y vi que también había jarras con sabiduría, vidrios con fe, paquetes con esperanza, cajas con tranquilidad , botes con amor, etc.

 

Con coraje pedí:

 

– Por favor, quiero mucho amor, todo el perdón, un tarro de fe, bastante felicidad y tranquilidad para mí y para mi familia también.

 

Así que el Mago me preparó un pequeño paquete, tan pequeño que cabía en la palma de mi mano.

 

– ¿Es posible que todo esté aquí?

 

El Mago me respondió sonriendo:

 

– Mi querida hermana, en la magia no vendemos frutos, damos semillas…

 

… Es tiempo de sembrar…

 

– Valdir Callegari

¡Vamos a sembrar entonces!

Y la cosecha dependerá de la personalidad y de la actitud:

  • Algunas personas logran buenas cosechas por naturaleza. Hay personas alegres y optimistas la mayor parte del tiempo. Esta personalidad y buena actitud provoca que sea más fácil tener momentos cada vez más habituales de felicidad, y ella atrae todas las demás bendiciones.
  • Otras personas tienen actitudes diferentes, observando solamente lo malo en las personas y en las situaciones, y posiblemente esta personalidad sea más triste que alegre, teniendo cosechas como consecuencia, más inesperadas, pero no por ello irrecuperables.

La felicidad es el condimento secreto que nos ayuda a una mayor y mejor cosecha.

Me llevaré más semillas de alegría, gratitud, amor, asombro, placer, bromas y humor, inspiración, compasión, creatividad, fe, ilusión, entusiasmo, gozo, tranquilidad y calma, respeto y esperanza.

Semillas que resultan en arte en todos sus ámbitos: música y danza, construcción de nuevas cosas, cocinar alimentos frescos y naturales conscientemente, leer y escribir, inventar poesías, pintar y hacer deporte, pasear, jardinería y amor a mi pequeña mascota, buenas relaciones, ser buena persona, tener buen humor y disfrutar de todas las cosas sencillas. Y tener claro que no es el lugar, es la compañía.

Compañía que quiera aprender y comprender, expresar las emociones, tener empatía con la otra persona, ser bondadoso, mostrar gratitud, actuar con certeza para expresar o decir lo que se desea o necesita.

Que ofrezca tranquilidad mental, confianza, autoestima. Haciendo cosas pequeñas de esas que no necesitan casi de nuestra atención.

¡El poder de la magia está en ti y quien tiene magia no necesita de trucos!

¡Namasté!

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede gustar…

Nunca me marché

Nunca me marché

Ya lo sabes. Nunca me marché. Es algo maravilloso, mi alma sigue caminando junto a la tuya, junto a las vuestras,...

Compañero de una maga

Compañero de una maga

Mi hombre. El que peregrina a mi lado, es el compañero de una maga. Al menos es lo que intuyo ser desde que tengo...

Me encanta la juventud

Me encanta la juventud

Me entusiasman los jóvenes, los niños, los adolescentes. Me encanta la juventud, pero también me fascina el resto de...