Anexo al universo

Escrito por Marié

18 de marzo de 2024

¿Quién soy yo?, y ¿qué soy yo? Soy un pequeño átomo perdido entre la inmensidad. Un pequeño átomo anexo al universo. A mi universo. ¿O soy yo el universo?

Un universo de átomos, y ellos me dejan observar toda su grandeza dentro de mí. Sí, soy el universo.

Por eso pinto, por eso creo, por eso escribo por eso leo, y desbloqueo la sabiduría escondida en mí, procedente de mi universo.

A muchos provoca vértigo, pero yo soy feliz. Me fascina ser tan pequeña, tan infinitamente imperceptible, fugaz e intrascendente, que me transporta a sentir lo contrario, una trascendencia que me embelesa.

¿Muchos momentos así son necesarios? Puedo percibirme terriblemente bien y me siento indefensa si no les doy amor.

Es una maravilla, soy la pintura y soy la artista, soy el arte. Soy mi obra más elaborada, y mi alumbramiento fue el resultado hermoso y divino salido de una pócima, elegido entre una combinación inmensa de escenas improbables.

Soy la observadora y soy la actriz, es complicado sentir como me siento yo hoy. También soy duende y soy luz. Soy centinela incansable.

Mi cerebro es un patrón, un patrón incomprensible, hay veces que no lo entiendo y otras es más entendible.

¿Soy una pequeña partícula meciéndose en la inmensidad de la creación o soy un ser divino diseñado por ese Creador recóndito? Soy las dos cosas.

Lo divino está en mí, por eso soy creativa, por eso me siento poseída por esta divinidad que toma el control. Y también por eso, soy feliz creando.

A veces vivo, a veces duermo, y al despertar algo ha nacido y al contemplar me observo a mí. Estoy allí y todo ello, también en mí.

Y ¿esta pequeñez que siento a veces, es fruto del azar? ¡No!, imposible. Esto que soy tiene una finalidad de reflexión, de bondad y divinidad sublime.

Soy nada y todo soy. Mis conclusiones se enredan en mis locuras y evolucionan según las apreciaciones de cada instante.

 

Nadie sabe qué ha existido y ha desaparecido irremediablemente, en cuántas ocasiones ha comprendido y olvidado el hombre que su mente, carne, vida y movimiento se componen de la materia de las estrellas, del Sol, de los planetas; que la esencia del Sol es la suya propia…” — Doris Lessing 1971

 

Amo a esta mujer

 

 

 

“Estamos hechos de la misma materia que las estrellas, por lo que, cuando se estudia la astronomía, estamos investigando de algún modo nuestra ascendencia remota y nuestro lugar en el Universo de la materia estelar.

Nuestros propios cuerpos se componen de los mismos elementos químicos que se encuentran en las nebulosas más distantes, y nuestras actividades están guiadas por las mismas reglas universales”. — Harlow Shapley 1929.

 

Amo a este hombre

 

 

 

“Todos estamos hechos de polvo. ¡Pero es polvo de estrellas! —William E. Barton 1921

 

Amo a este hombre

 

Yo me pegunto, ¿Fue largo el viaje?, o fue un instante. Llegué a mí desde las estrellas, ¿mi conciencia existe desde millones de años y es pequeña?, una pequeña molécula, grande a nivel cósmico.

Vengo a la vida como ellas y como ellas muero y vuelvo a nacer.

En unas de sus explosiones aparecí aunando elementos esparcidos por el universo. Y si miro en mi interior encuentro mi unión con él.

Mi conciencia es mi conjunto, no es mi cuerpo y no se limita a mí. Es más extensa, soy ilimitada, me ensamblo con todos y con todo. Con los seres y con las galaxias, con toda conciencia, humana y divina, una conciencia astronómica. No obstante, siendo infinitesimal me observo siendo eternidad e inmensidad.

Según a quien le peguntes, te contestará cosas distintas, un poeta dijo una vez: Todo el universo está en un vaso de vino.

Lo que pienso es cierto. Cuando tomo vino el universo verdaderamente está en él, cualquiera que sea su color, sus burbujas o su ausencia.

Soy tan pequeñita que no puedo tragar las experiencias como los demás.

¿Será porque piensan que son grandes? Quizás se figuran que son lo suficiente como para digerir tantas cosas como puedan ser capaces de introducir en sus vidas y en sus cuerpos.

¿Es superficial sentir así? Ni mi perri siente así, teniendo en cuenta que su conciencia es más limitada, es lo normal.

¿Conformismo aburrido y superficial, tan estrecho que en cualquier instante vomitarán todo lo vivido, escuchado, tocado, olido, probado… Sin poder aprovechar nada, solamente un ligero esbozo de lo poco percibido.

¿Tan grande te observas? ¡Y a la par tan vacío!, tan desnudo que tu ansiedad por tener, tener, tener hasta el infinito se ha hecho insaciable. ¡Vives en la insatisfacción!

No me motiva eso, sigo siendo pequeña, pero no por más pequeña que otro humano, ni por tamaño ni por cualquier otra cuestión. Un pequeño átomo anexo al universo. ¡Y tú también!

¿La diferencia? Mis joyas son mis manos, mis piernas, mis ojos, mis órganos, mi espalda reconstruida. Mi instrumentos musicales son mis oídos amenizados por el viento, o por bonitas palabras en boca de personas conocidas en situaciones inesperadas. Personas que son mías, son yo, las amo, nos reconocemos. ¡Os amo!

Mi símbolo espiritual perfecto es el precioso entramado de mis venas y arterias, además de los telómeros flamencos que me mantienen joven.

Y que mayor Divinidad que el universo al que soy anexa, y ese otro universo que vive en mí. Ese Dios que habita en mi corazón, que me guía y que me muestra mi poder. Tú también lo tienes. ¡Cree y crea!

¿Te aburro? ¡No sigas leyendo!

Yo solo siento y dejo fluir mi divinidad hasta que sale por cada poro. Por cada arabesco que emerge de mis dedos.

Mi ser es tal sutil y tan inseparable de todo lo demás, tan incalculablemente unido al maravilloso entorno que me rodea, que en momentos desaparezco y represento ser una galaxia. ¡Yo no me aburro!

Puedo mirar a través del polvo sucio, un polvo indecente que levanta la cultura actual, la falta de conocimientos, los disgustos y problemas recientes, las guerras en toda escena… la interconexión que yo aprecio no vive en esto.

Yo Soy Marié, y me engendraron con magia y duende, unos creadores perfectos para mí, verdaderamente lo son. Son andaluces, y mis antepasados también, de cuatro provincias dispares. Duende por su Andalucía, una aleación de razas calientes y apasionadas. Bebí del fervor de sus fuentes, de los manantiales oriundos de la algarabía que nos parió.

Constructores especializados en sueños que se hacen realidades, Saben como reconstruirse constantemente.

Estirpe que ama la vida, independientemente de lo dura que pueda ser, sin quejas, con amorosa aceptación y adaptación, hasta las últimas consecuencias.

Linaje que vive cada respiro, que entienden de la eternidad y se entregan en sus manos tranquilamente. La experimentan sin prisa pero sin pausa. Viven una eternidad escondida en cada instante, en cada átomo, en cada vivencia amorosamente disfrutada.

El legado vive en tantas formas, que me resulta complicado desentrañar sus disfraces. La faceta más bonita es la palabra, me mostraron tanto, ellas me reafirmaron todo.

Soy lo que soy y no pretendo ser otra cosa, ni lo necesito.

Mira bien y también lo verás, la vida no es lo que se observa. No intentes demostrar nada a nadie, ni lo hagas por nadie, solo diviértete, pero a costa de nadie, solo tú.

Hay sabidurías en muchas personas a las que conozco, de las que me enamoro. Son personas diferentes, que molestan con sus divergencias. Y ¿por qué molestan?, porque traen agua fresca que nadie quiere, todos quieren manjares, pues eso piensan que son, merecedores de todo.

 

¡La vida no es eso, la vida es la mayor obra de arte!

¡Pegúntale a cualquier artista!

¡Somos muchos!

 

¡Namasté!

 

 

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